En medio de la caída del consumo, la capacidad ociosa en la industria y la presión sobre las empresas formales, la industria argentina advirtió que el contrabando ya ocupa entre 30% y 50% de algunos mercados locales y que su avance reduce ventas registradas, empleo e ingresos fiscales.
Durante las exposiciones por el Día de la Industria, el 2 de septiembre, se destacó que el comercio de mercadería ingresada ilegalmente ronda el 5% del PBI argentino y que en 2025 provocaría una pérdida anual de USD 2.300 millones en recaudación.
El presidente de la Unión Industrial Argentina Martín Rapallini sostuvo que varios rubros compiten en condiciones desiguales por la subfacturación, la informalidad y las diferencias en exigencias de calidad y seguridad. “Esto, lejos de ser libre mercado, es competencia desleal”, afirmó.
La directora ejecutiva de AFARTE Ana Vainman aseguró, que el impacto también golpea a la producción local y al comercio formal. Según explicó, las empresas registradas pagan impuestos nacionales, provinciales y municipales, una carga que no alcanza a quienes ingresan mercadería por vías irregulares.
Uno de cada tres celulares conectados a la red ingresó de forma ilegal
Vainman afirmó que “uno de cada tres celulares” que se conectan a la red argentina entró al país de forma ilegal. La entidad, que reúne a fabricantes de celulares, televisores y equipos de aire acondicionado radicados en Tierra del Fuego, detecta esos casos mediante el IMEI, el código que permite identificar para qué mercado fue fabricado cada teléfono.
La directiva indicó que ese promedio se mantiene desde hace más de un año. También señaló que, mientras los televisores y acondicionadores de aire suelen quedar en zonas cercanas a las fronteras, los celulares llegan con más facilidad al Área Metropolitana de Buenos Aires.
Según Vainman, el contrabando en electrónicos se movió históricamente entre 5% y 7% del mercado, pero en los últimos dos años subió a cerca de 30%. Vinculó esa expansión con la caída de la demanda y con una capacidad ociosa en las fábricas de entre 40% y 45%. La dirigente resumió el efecto sobre la actividad formal con una frase directa: “La renuncia fiscal es enorme”.
La venta ilegal de neumáticos, cerveza y agroquímicos
El problema no se concentra solo en la electrónica. Las estimaciones que ubican la venta informal o de contrabando en más de 30% del mercado de neumáticos, en 40% de la cerveza vendida en autoservicios del AMBA, en 15% de los agroquímicos y en 10% de los cigarrillos.
Vainman además mencionó casos de falsificación en cosméticos, juguetes, indumentaria, calzado y otros bienes de consumo. Planteó que el riesgo no se limita a la evasión tributaria: también alcanza a los consumidores que compran productos sin controles de calidad, trazabilidad ni garantía.
Sobre los teléfonos, explicó que pueden aparecer fallas de garantía o problemas para instalar sistemas operativos y aplicaciones. En otros rubros, el daño puede ser mayor: “Puede afectar la salud”, dijo al aludir a cosméticos adulterados, protectores solares y elementos de seguridad que no cumplen con las condiciones prometidas.
Añadió que un cosmético falsificado puede causar reacciones alérgicas y que un producto de seguridad defectuoso puede exponer a trabajadores. Ese mismo criterio, según la representante de AFARTE, se extiende a cualquier mercadería que se comercializa fuera de las normas vigentes.
Vainman afirmó que gran parte de los productos detectados por la entidad ingresa por la frontera norte y que los celulares suelen entrar desde Paraguay, a pie, en camión o en lancha. Para mejorar la detección, la cámara prepara capacitaciones para fuerzas federales en Iguazú y Salta el 17 de septiembre.
También pidió reuniones con Aduana y ARCA. Sobre esa gestión, la directiva admitió: “No hemos tenido mucha respuesta, sinceramente”.
Según explicó, las investigaciones suelen demorarse por la intervención de fiscalías y por medidas judiciales. También reclamó que el Estado mantenga decisiones políticas sostenidas para combatir el delito.
El sector sumó otro frente de preocupación: las plataformas de comercio electrónico. Vainman propuso que esos sitios exijan documentación que acredite el ingreso legal de los productos por Aduana y señaló que la aparición de teléfonos todavía no lanzados oficialmente en Argentina funciona como indicio de posibles operaciones irregulares.
La directora ejecutiva de la cámara vinculó ese desvío de ventas con el retroceso del consumo formal. “Lo poco que se vende se vende a manos del contrabando”, sostuvo.





