Matías Villalba, el padre del pequeño Tyron, habló sobre el dolor que atraviesa su familia tras la pérdida de su hijo de tres años. El hombre expresó su indignación después de participar en la exhumación del cuerpo del niño en el cementerio de Río Grande, un proceso que describió como devastador.

"Estoy indignado. Lo que pasó ayer me rompió por completo. Es muy difícil pensar en la idea de saber que a tu hijo te lo están abriendo cuando deberían haberlo hecho antes", declaró Villalba, quien continúa trabajando mientras transita el duelo.

El padre apuntó directamente contra la pediatra que atendió a su hijo, a quien identificó como Velotini. Según relató, Tyron presentaba claros signos de necesitar atención médica urgente: tenía 38 grados de fiebre y un aspecto que evidenciaba su estado crítico. "Tenés que ser cuadrado, tenés que ser muy cuadrado de mente para no darte cuenta que necesitaba con urgencia atención médica", cuestionó.

Villalba confirmó que ni el hospital ni la médica se comunicaron con la familia tras el fallecimiento del niño. "Nadie se comunicó con nosotros. Nadie se comunicó para preguntarnos si necesitábamos algo, nadie se comunicó para darnos sus pésame", afirmó.

El hombre aclaró que su reclamo no está dirigido contra el hospital en general, sino específicamente contra la profesional que atendió a su hijo, a quien calificó de "irresponsable, ineficaz y para nada profesional".

Villalba manifestó su confianza en el actuar del poder judicial y de la médica forense. "Confío mucho en ella. Sé que debe ser mamá", dijo, y destacó también la rapidez de la respuesta de la jueza y el trabajo de sus abogados.

El padre anunció su intención de impulsar la "Ley Tyron", una normativa que buscaría amparar a los niños de bajos recursos que no pueden acceder a sanatorios privados. "Voy a ir a hablar a la legislatura me van a hacer unos contactos. Sería hermoso dejar un legado", expresó.

"Me voy a asegurar de que esto no le vuelva a pasar a ninguno. Se los prometo", sostuvo Villalba, quien agradeció el apoyo de la comunidad riograndense y manifestó su deseo de quedarse en la ciudad.

Al describir a su hijo, el padre lo recordó como un niño hermoso, rápido y apasionado por los autos y el fútbol. "Este tipo corría muy rápido. Él iba a ser el mejor del mundo. Me quitaron la luz de mis ojos", expresó con dolor.

Villalba cerró su mensaje pidiendo a la comunidad que no afloje en el reclamo de justicia. "Ayer le di su último beso al cajón. El último abrazo y el último beso. No merecía eso. Y le puede pasar a cualquiera de ustedes si no hacemos algo. Metámosle garra, muchachos", convocó.