El CEO de Mirgor, José Luis Alonso, se refirió públicamente al conflicto que la empresa mantiene con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y aseguró que la compañía no prevé reducir puestos de trabajo, aunque condicionó la continuidad de los alrededor de 300 trabajadores involucrados en el conflicto al resultado de las negociaciones con el gremio.
Alonso sostuvo que “Mirgor no va a bajar un solo puesto de trabajo”, aunque, al ser consultado específicamente por la continuidad de los 300 trabajadores una vez finalizada la conciliación obligatoria, respondió: “Depende de la UOM”.
El empresario cuestionó además el impacto que tuvieron las medidas de fuerza desarrolladas durante el año. Según afirmó, las plantas acumularon más de 25 días de paros y ceses de actividades, además de asambleas e interrupciones que, a su entender, afectaron directamente los niveles de producción.
En ese sentido, Alonso resumió los principales reclamos de la compañía en dos conceptos: “confiabilidad operativa y productividad”. También negó que Mirgor tenga como objetivo reducir los salarios de sus trabajadores y aseguró que la empresa nunca se negó a discutir el premio anual.
CRÍTICAS A LA CONDUCCIÓN GREMIAL
Durante sus declaraciones, el CEO lanzó fuertes cuestionamientos contra la conducción de la UOM y sostuvo que el gremio utiliza “la extorsión y el conflicto” como herramientas de negociación.
También afirmó que algunos trabajadores acompañan las medidas de fuerza por temor a “amenazas y aprietes”, y cuestionó el rol de los delegados sindicales dentro de las plantas, al sostener que algunos no realizan tareas productivas.
Las acusaciones se dan en medio de una negociación que mantiene en alerta a los trabajadores y que tendrá un momento clave con el próximo vencimiento de la conciliación obligatoria.
NEGÓ MALTRATOS Y DENUNCIÓ UNA AGRESIÓN
Alonso también rechazó las acusaciones de maltrato hacia empleados y aseguró que, por el contrario, fue agredido físicamente por un trabajador.
Además, se refirió a distintos audios que comenzaron a circular en redes sociales y que son atribuidos a su persona. El CEO afirmó que esas grabaciones habrían sido generadas mediante inteligencia artificial, negando de esta manera que correspondan a declaraciones realizadas por él.
UNA NEGOCIACIÓN DECISIVA
La conciliación obligatoria se aproxima a su vencimiento y, con ella, crece la incertidumbre respecto del futuro de los trabajadores involucrados en el conflicto.
Mientras desde la empresa se insiste en la necesidad de garantizar productividad y continuidad operativa, desde el sector gremial se mantiene el reclamo por las condiciones laborales y los puntos que todavía permanecen sin acuerdo.
El cierre de la conciliación será, de esta manera, una instancia determinante para conocer si Mirgor y la UOM logran alcanzar un entendimiento o si el conflicto vuelve a profundizarse.





