La Secretaría de Ambiente de Tierra del Fuego, junto con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), dio inicio a la temporada 2026 de ozonosondeos en la Estación VAG Ushuaia. Esta tarea se desarrolla de forma ininterrumpida desde 2008 y permite obtener información sobre el comportamiento de la capa de ozono en el extremo sur de Sudamérica. Desde el comienzo del programa se realizaron 322 lanzamientos, con un índice de éxito del 90%.

El método consiste en elevar un globo de látex que transporta una ozonosonda y una radiosonda, instrumentos que registran la concentración de ozono en diferentes alturas y parámetros atmosféricos como temperatura, presión, humedad y viento. Este procedimiento permite conocer no solo la cantidad de ozono presente, sino también su distribución en la atmósfera y detectar el eventual paso de masas de aire vinculadas al agujero de ozono antártico sobre Tierra del Fuego.

La ubicación de Ushuaia resulta estratégica para este tipo de monitoreo. La Estación VAG forma parte de la red internacional de Vigilancia Atmosférica Global (GAW/WMO) y se encuentra próxima a la región antártica.

Sergio Camargo, director de Cambio Climático y Vigilancia Atmosférica, afirmó que "el monitoreo que realizamos en Ushuaia nos permite contar con información directa sobre el comportamiento de la capa de ozono y su relación con las condiciones atmosféricas de nuestra región". Además, señaló que mantener estos registros en el tiempo es fundamental para comprender los cambios que se producen y acompañar el seguimiento de la recuperación de la capa de ozono a escala global.

Durante la temporada 2025, se observó el impacto del pasaje del agujero de ozono sobre Ushuaia, con registros de disminución en la cantidad de ozono y un incremento asociado de la radiación ultravioleta. Los datos obtenidos mediante los ozonosondeos coincidieron con otras mediciones realizadas en la estación y con los registros satelitales, confirmando la confiabilidad de los resultados.

El seguimiento continuo de estos indicadores permite observar la evolución de la capa de ozono y evaluar, a largo plazo, los efectos de las medidas adoptadas a partir del Protocolo de Montreal. Los informes científicos internacionales señalan una tendencia hacia la recuperación de la capa de ozono, aunque se trata de un proceso gradual que requiere continuar con el monitoreo durante las próximas décadas.