Aníbal Lazaroni, experto en ciberseguridad, advirtió que uno de cada cinco adolescentes ha sufrido alguna vez acoso o abuso sexual a través de internet. Estas cifras, que cada vez alarman más a las familias, se suman a situaciones recientes como la ocurrida en una escuela donde chicos utilizaron inteligencia artificial para crear imágenes con fines sexuales para venderlas.
"En principio vamos a dividir lo que me preguntaba. Por un lado, tenemos seis de cada 10 niños en situación de acoso en lo que es la virtualidad. Esto es algo a tener en cuenta por las familias", señaló Lazaroni, quien insistió en la necesidad de una mayor toma de conciencia por parte de las familias respecto a la exposición sin control de los menores en internet.
El especialista alertó que los números crecen especialmente ahora que comienzan las vacaciones de verano, cuando los chicos tendrán más tiempo libre, mayor virtualidad y menos control por parte de las familias, lo que aumenta muchísimo el riesgo.
Lazaroni explicó que el manejo de imágenes con inteligencia artificial ya constituye un delito que puede encuadrarse en dos áreas jurídicas: la civil y la penal. "Desde septiembre que empieza a regir el nuevo sistema penal juvenil, ahí hay delitos en los que se pueden cuadrar a los menores", precisó.
"El ciberacoso o el ciberbullying no va únicamente por un delito civil, sino también se puede ir por la parte penal y acá las familias hay que reforzar esto del respeto entre pares. O sea, volver a escalar los valores, el cuidar a una persona, el cuidar su imagen, el cuidar a un compañero, el no lastimar a las personas", enfatizó el experto.
La modificación de imágenes, especialmente de mujeres sin su consentimiento mediante inteligencia artificial, se considera un delito principal en lo que es violencia de género. "De hecho, tenemos una ley específica con eso. Entonces, entendamos que desde arranque ya es un problema. Si a esto le sumamos que se puede entrar en la parte penal, es mucho peor todavía", advirtió.
Lazaroni describió un panorama alarmante frente al acceso de las plataformas virtuales por parte de niños y adolescentes. "No tenemos política pública. O sea, las familias están indefensas, ves que esta cantidad de hechos empieza a multiplicarse en todas las áreas sociales, no únicamente la institución educacional que es donde empezamos a verlo en mayor medida", señaló.
El especialista observó que en grupos deportivos, grupos de amigos y dentro de los diferentes canales de difusión que tienen los chicos, se repite el patrón: "es violencia, violencia, violencia y maltrato". Consideró que en una sociedad pequeña como la local es fácil poder ponerse de acuerdo para empezar a bajar ese nivel de violencia que están sufriendo los menores.
Respecto a la nueva ley penal juvenil, Lazaroni opinó que lo importante es que traiga una toma de conciencia. "Llamar a la reflexión a los menores para no cometer delitos, o sea, entender que una acción hace cuatro meses atrás de lastimar a alguien no tenía una sanción y hoy la tiene. Entonces tengo que pensar muy bien y ser consciente de mis actos para no ser punible de una sanción", explicó.
El experto subrayó la importancia de la figura de la familia: "Si las familias empiezan a bajar la línea con respecto al comportamiento, al respeto, a los valores que tenemos que tener para tener un vínculo social, y cómo comportarnos con nuestros compañeros y en las instituciones. Creo que esto empieza a bajar, pero si no empezamos desde la familia, es muy difícil que los chicos cambien porque tienen muchos derechos adquiridos y muy naturalizado lastimar al otro en una red".
Lazaroni aseguró que en cualquier colegio de la provincia existe este problema y no se está atacando. Consultado sobre si se trata de una moda, consideró que pasó de serlo a convertirse en una cuestión cotidiana: "el hecho de lastimarnos por encontrar un foco de atención con algunas personas vulnerables y trabajar ahí para el resto ser observadores".
"Espero que empecemos a tomar medidas. El futuro es que tengamos daños irreversibles en algunas personas. Entonces lo que no me gustaría, por eso trabajamos en esto hace mucho tiempo, es que tengamos que lamentar daños por culpa de ciberbullying. O sea, realmente entendamos que esto genera daño y muchas veces son irreversibles. No lleguemos a la parte irreversible", concluyó el especialista.





