Autoridades colombianas identificaron a cuatro niños que murieron por el derrumbe de una escuela en la zona de Calima El Darién, tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el país. Entre las víctimas se encontraba Jesús Muñoz Quinceno, un menor chileno de seis años que había llegado hace pocas semanas a territorio colombiano.
El niño había arribado a Colombia en compañía de su madre. Se encontraba en la escuela cuando ocurrió el derrumbe que le costó la vida.
Su padre, Ramón Muñoz, dialogó con Canal 13 y manifestó que espera poder viajar pronto a Colombia para repatriar el cuerpo de su hijo. "Tuvimos que tomar la decisión de separarnos por un tiempo para poder volver a juntarnos y tirar para arriba, pero no alcanzamos", declaró al medio chileno.
Muñoz explicó que la separación obedeció a dificultades económicas. "Estábamos pasando por una necesidad, acá no nos daba, no teníamos recursos para sustentarnos (…) Ella estaba trabajando en una pastelería. Tenía su sueldo, el niño estaba estudiando, tenía el apoyo de los padres (de ella), siempre pendientes de ella y de nuestro hijo", agregó.
El padre sostuvo que es necesario que él llegue a Colombia para llevar a cabo el trámite de repatriación, indicando que sería un requisito para que las autoridades agilicen el proceso.
La escuela Santa Teresa de Ávila, de Rengo, donde Jesús estudiaba en Chile, despidió al niño a través de redes sociales. "Hace algunas semanas, Jesús partió junto a su familia rumbo a Colombia. Hoy, lamentablemente, nos toca recibir la dolorosa noticia de su fallecimiento, ocurrido a raíz del terremoto que afectó al país", expresaron desde el establecimiento educativo.
El gobierno colombiano decretó tres días de duelo por el sismo, que hasta el momento deja 239 fallecidos y más de 3.755 heridos. Rescatistas y funcionarios civiles trabajan contra el tiempo para salvar a personas que estén bajo los escombros en zonas de Pereira y Manizales, las más afectadas por el terremoto de mayor magnitud de la última década en el país.





