En una provincia que no llega a los 200 mil habitantes (según el último censo), más de 102 mil personas tienen deudas y 28 mil ya están en mora. La escala ayuda a entender la dimensión del problema: el número de deudores equivale a más de la mitad de toda la población fueguina, mientras que los morosos representan, en términos comparativos, alrededor del 15%. No se trata de universos directamente comparables —el dato poblacional incluye también a menores—, pero la relación expone hasta qué punto el endeudamiento atraviesa hoy a Tierra del Fuego.
En ese universo aparecen distintas formas de financiamiento y consumo cotidiano. La mayor parte de las obligaciones se concentra en tarjetas de crédito bancarias, préstamos personales y deudas tomadas a través de billeteras virtuales y plataformas financieras, herramientas que en los últimos años ganaron peso como alternativa para sostener gastos corrientes, financiar compras o cubrir faltantes de ingresos. El problema aparece cuando esas obligaciones empiezan a acumularse y una parte de ellas deja de pagarse en término.
Tener una deuda no significa necesariamente tener problemas para pagarla. Esa diferencia es clave para entender la situación financiera de los fueguinos y también para leer correctamente los números.
Los datos actualizados a julio del Mapa de la Deuda, analizados por Crítica Sur, permiten separar dos universos: las personas que tienen algún compromiso financiero y aquellas que ya registran al menos una obligación en situación de mora.
En Tierra del Fuego aparecen 102.981 personas con deuda. De ellas, 28.133 ya tienen algún incumplimiento. Es decir, aproximadamente el 27,3% de los deudores fueguinos está en mora: algo más de uno de cada cuatro.
La otra dimensión del problema es el dinero. Entre Río Grande, Ushuaia y Tolhuin se acumulan alrededor de $878.700 millones de deuda, de los cuales unos $179.400 millones están en mora. En otras palabras, cerca del 20% de todo el dinero adeudado en la provincia ya presenta incumplimientos.

Río Grande concentra el mayor número de morosos
Cuando el mapa se abre por ciudad aparece una de las diferencias más fuertes de toda la radiografía. Río Grande tiene 55.609 personas con deuda y 16.660 en mora. Esto significa que prácticamente tres de cada diez deudores de la ciudad ya registran al menos un incumplimiento: el 29,96%.
Pero el dato adquiere otra dimensión cuando se lo compara con el resto de la provincia. Según los datos analizados por Critica Sur, Río Grande reúne alrededor del 54% de todos los deudores fueguinos, pero su peso crece entre quienes tienen dificultades para pagar: concentra cerca del 59% de todos los morosos de Tierra del Fuego.
Dicho de manera sencilla: casi seis de cada diez personas en mora están en Río Grande.
Ushuaia registra 47.008 personas endeudadas, de las cuales 11.330 están en mora. Allí la proporción baja al 24,1%: aproximadamente uno de cada cuatro deudores.
Tolhuin presenta el porcentaje más alto, con 143 morosos sobre 364 deudores, el 39,29%. Sin embargo, esa cifra necesita una aclaración: se obtiene sobre una base poblacional muchísimo menor, por lo que no tiene el mismo peso en términos absolutos que las cifras de las dos ciudades principales.
La edad muestra la brecha más profunda
Si el contraste territorial es importante, la edad probablemente sea el dato estructural más fuerte de todo el informe.
Cerca de siete de cada diez personas que están en mora en Tierra del Fuego tienen 45 años o menos. Y no se trata solamente de que haya más deudores en esas edades: la proporción de personas que no logra cumplir con sus obligaciones disminuye de manera muy marcada a medida que aumenta la edad.
Entre los fueguinos endeudados de hasta 25 años, el 38,05% está en mora. En el segmento de 26 a 35 años, la proporción es del 37,13%. Entre los 36 y 45, todavía alcanza el 30,99%.
A partir de allí la curva cambia con claridad. Entre los 46 y 60 años, el porcentaje baja al 22,88%; entre los 61 y 75, al 12,76%; y entre los mayores de 75 años apenas supera el 10%.
El comportamiento se repite cuando se mira ya no la cantidad de personas sino el dinero: la proporción de deuda que cayó en mora es mucho más elevada entre los jóvenes y va disminuyendo progresivamente en los grupos de mayor edad.
No parece, entonces, una diferencia marginal. El incumplimiento tiene un claro componente generacional.
Ushuaia debe más por persona, pero Río Grande incumple más
Hay otro cruce que ayuda a explicar por qué endeudamiento y morosidad no son sinónimos.
En Ushuaia, la deuda promedio por persona ronda los $9,02 millones, mientras que en Río Grande se ubica alrededor de $8,14 millones.
Es decir, el deudor promedio de Ushuaia debe más.
Sin embargo, cuando se observa quiénes efectivamente tienen problemas para pagar, la relación se invierte: el 29,96% de los deudores de Río Grande está en mora, contra el 24,1% de Ushuaia. Y si se mide la proporción del dinero adeudado que está en mora, Río Grande alcanza el 23,01%, mientras Ushuaia queda en 17,62%.
Es uno de los datos más interesantes desde el punto de vista económico: una deuda promedio más alta no implica necesariamente un mayor nivel de incumplimiento.
Lo decisivo no parece ser solamente cuánto se debe, sino la capacidad de sostener los pagos.

Los hombres tienen algo más de mora, pero la edad pesa mucho más
La diferencia entre hombres y mujeres existe, aunque es bastante menos pronunciada que la que aparece cuando se compara por edad.
De los 52.899 hombres con deuda que surgen del relevamiento en las tres ciudades, 15.245 registran mora, aproximadamente el 28,8%. Entre las mujeres hay 50.082 deudoras y 12.888 morosas, lo que representa cerca del 25,7%.
Río Grande repite ese patrón: entre los hombres, el porcentaje de deudores en mora alcanza el 31,31%, mientras entre las mujeres es del 28,54%. En Ushuaia, la relación es 25,75% contra 22,36%, respectivamente.
Hay una brecha de género, por lo tanto, pero es mucho menos contundente que la brecha generacional.
Bancos privados y públicos: otra diferencia que aparece en el mapa
El tipo de entidad financiera también deja una señal interesante.
En Río Grande, cuando se toman solamente las obligaciones con bancos privados, el 26,51% del monto adeudado está en mora. Para los bancos públicos, la tasa baja al 15,41%.
En Ushuaia la diferencia es todavía más amplia: 22,65% en los bancos privados contra 9,85% en los públicos.
Los números por sí solos no permiten explicar por qué ocurre esto. Para establecer una causa habría que analizar qué tipo de préstamos concentra cada sector, los plazos, las tasas, los ingresos de los tomadores y el perfil de cada cartera.
Pero el dato sí permite señalar algo: el riesgo de incumplimiento no se distribuye de la misma manera entre todos los tipos de acreedores.
Una radiografía de quiénes empiezan a no poder pagar
El Mapa de la Deuda muestra algo más que cuánto deben los fueguinos.
La provincia tiene más de 102 mil personas endeudadas, pero el dato que permite medir la verdadera tensión financiera aparece al separar a quienes todavía cumplen de quienes ya comenzaron a atrasarse.
Y allí la fotografía se vuelve bastante definida.
Río Grande concentra seis de cada diez morosos de Tierra del Fuego. Cerca de siete de cada diez personas con mora tienen hasta 45 años. Y la proporción de incumplimiento cae casi de manera escalonada a medida que avanza la edad.
Ushuaia, en tanto, aporta otra conclusión: aun con una deuda promedio más elevada, presenta menores niveles de mora que Río Grande.
La diferencia es importante porque cambia la pregunta. Ya no se trata solamente de cuánto deben las familias, sino de algo más sensible: quiénes están empezando a no poder pagar.
Y es justamente en ese punto donde el mapa muestra las mayores brechas entre ciudades y generaciones.







