Tierra del Fuego y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) trabajan en la implementación de un convenio marco de cooperación técnica firmado recientemente, con el objetivo de generar capacidades locales, reducir costos y diversificar la matriz productiva provincial.

El acuerdo permitirá profundizar la asistencia técnica, capacitación y articulación en áreas estratégicas como acuicultura, análisis de laboratorio, genética animal y nuevas producciones agropecuarias, además de facilitar condiciones para la comercialización y exportación.

El gobernador Gustavo Melella encabezó un encuentro con la presidenta del SENASA, María Beatriz Giraudo; el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Sergio Iraeta; el jefe de Gabinete de esa Secretaría, Martín Fernández, y autoridades provinciales. Durante la reunión, la Provincia presentó avances en acuicultura, infraestructura, investigación, formación de recursos humanos y desarrollo genético.

El ministro de Producción y Ambiente, Francisco Devita, explicó que la articulación busca generar mejores condiciones para producir, vender y exportar desde Tierra del Fuego. Uno de los ejes principales es el desarrollo acuícola, con la meta de transformar a la provincia en un polo de acuicultura que incluya no solo extracción de recursos primarios sino también genética.

Actualmente, la Provincia avanza en el repoblamiento de sus cuencas con más de 200 mil ovas anuales y busca inversiones para ampliar la estación de piscicultura, con una obra estimada en alrededor de 1.400 millones de pesos.

Otro punto central del convenio es el fortalecimiento del laboratorio provincial de toxinas y microbiología mediante asistencia técnica del SENASA. Devita indicó que la provincia gasta alrededor de 180 millones de pesos anuales en logística y análisis necesarios para el desarrollo de la actividad, y que el objetivo es lograr independencia realizando esos estudios localmente. Estas capacidades también permitirían prestar servicios a otras jurisdicciones.

La agenda de trabajo incluye además producciones de nicho, producción orgánica y genética aplicada a la ganadería, acompañando la diversificación productiva con formación y generación de empleo.