Río Grande trabaja en la definición de nuevas herramientas para ordenar su desarrollo territorial durante los próximos 15 años, mediante un proceso que reúne a distintos sectores y analiza la expansión de la ciudad, la consolidación de áreas existentes y el espacio destinado a la actividad productiva. La subsecretaria de Hábitat y Ordenamiento Territorial de Río Grande, Florencia Ortiz, explicó que las instancias multisectoriales forman parte del Plan de Paisaje y Ordenamiento Territorial. La propuesta busca compartir el diagnóstico existente y avanzar sobre posibles estrategias. El abordaje incorpora distintas dimensiones que intervienen en el desarrollo de la ciudad y pretende anticipar las necesidades de los próximos años. Ortiz sostuvo que "no podemos dejar de lado el ambiente, no podemos dejar de lado la cultura, no podemos dejar de lado las cuestiones productivas", y remarcó la importancia de generar herramientas públicas que permitan construir una visión integral sobre el futuro de Río Grande. Uno de los antecedentes centrales es el Código de Desarrollo Territorial sancionado en 2013, que actualmente regula distintos aspectos del ordenamiento urbano. La funcionaria explicó que, con el paso de los años, existen aspectos que requieren una nueva mirada y afirmó que las propuestas surgidas de los talleres buscan "consolidarse a nivel normativo", con una perspectiva que permita "pensar la Río Grande en los próximos 15 años". La discusión comprende tanto el crecimiento hacia nuevos sectores como la consolidación del espacio ya urbanizado. Ortiz indicó que el objetivo es que el trabajo "pueda desarrollarse en herramientas de planificación, que efectivamente definan un plano de nuestra ciudad", evitando que las instancias participativas queden limitadas únicamente al diagnóstico. La extensión del ejido municipal constituye otro de los factores considerados. Río Grande cuenta con 23 mil hectáreas y, según Ortiz, la planificación requiere superar una mirada concentrada exclusivamente en el área urbana. La funcionaria señaló que el municipio posee el ejido más grande de la provincia. El proceso participativo comprendió alrededor de cuatro encuentros y continúa ahora mediante reuniones y ajustes con los actores que formaron parte de esas instancias. Ortiz adelantó que esperan completar esta etapa hacia octubre, con el propósito de transformar el trabajo realizado en instrumentos que orienten el crecimiento futuro de Río Grande.