El presidente Javier Milei confirmó que el anteproyecto para derogar la Ley de Defensa de la Actividad Librera no será tratado en el Congreso. "La agenda legislativa se decide en la mesa política. La mesa política determina cuál es la mejor estrategia de implantación", afirmó Milei en un intercambio con Infobae, y destacó que existe "perfecta consonancia en el proceso decisorio".
La senadora Patricia Bullrich anticipó que la decisión del bloque oficial es "avanzar hacia medidas más estructurales" y que "farmacias y librerías no lo son". La medida quedó así fuera de la agenda legislativa por el momento.
El anteproyecto elaborado por el ministerio de Desregulación, a cargo de Federico Sturzenegger, proponía eliminar la actual Ley de Precio Fijo, que establece que el editor determina un precio único de venta para sus libros. La iniciativa buscaba que la competencia redujera el costo de bolsillo para los lectores.
La propuesta había generado un rechazo masivo en el sector editorial y librero. Los críticos sostienen que el precio único impide que grandes jugadores realicen "dumping" subsidiando títulos masivos, lo que llevaría al cierre de librerías pequeñas y afectaría la diversidad bibliográfica disponible. Juan Pablo Armenio, de la Cámara Argentina de Librerías Independientes, mencionó que en Inglaterra la desregulación causó el cierre de 500 librerías y el aumento del precio de los libros, salvo los best sellers.
Desde el ministerio de Desregulación habían defendido el proyecto argumentando que "cuando hay más competencia, los consumidores tienen más opciones y mejores precios" y que "no existe evidencia en el mundo de que el precio fijo sea necesario para preservar la bibliodiversidad". Voceros de esa cartera indicaron que "no hay nada definido" respecto de la ley.
Integrantes de la Cámara Argentina de Librerías Independientes expusieron su rechazo en la Comisión de Cultura de Diputados. El sector editorial intentó desde julio llegar a las autoridades para ser escuchado. Víctor Malumián, de la editorial Godot, reconoció que la ley podría actualizarse pero consideró que "desregularla no es la forma de hacerlo".





