La Cuenta de Inversión 2025 confirmó lo que los números ya venían anticipando: las cuentas del Municipio de Río Grande están cada vez más comprometidas.
El ejercicio cerró con ingresos por $145.289 millones y gastos superiores a los $154.000 millones, dejando un déficit de más de $9.000 millones, equivalente al 6,24% de los recursos. En 2024, el rojo ya había superado los $8.000 millones.
Pero el dato más preocupante aparece al mirar las obligaciones: el Municipio acumula $23.815 millones pendientes de pago, mientras que los fondos disponibles alcanzan para cubrir apenas el 14,03% de ese monto.
Entre los compromisos de largo plazo aparecen más de $6.000 millones con la Caja de Previsión y más de $3.000 millones con la obra social estatal.
Y mientras la deuda crece, la inversión se desploma.
El Municipio pasó de invertir $21.267 millones en 2024 a apenas $13.764 millones en 2025, una caída del 35,28%.
La explicación puede encontrarse, al menos en parte, en una estructura de gastos cada vez más pesada: el 83,37% de los recursos fue destinado a gastos de funcionamiento y el gasto en personal superó el 50%, por encima del límite establecido por la Carta Orgánica Municipal.
El cuadro es difícil de maquillar: más déficit, más obligaciones y menos inversión.





