
El presidente Javier Milei ratificó este jueves la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas durante una cadena nacional. Tras anticipar un fortalecimiento de las políticas de defensa y protección de recursos estratégicos, el Gobierno publicó en el Boletín Oficial dos decretos claves, que formalizan las medidas anunciadas.
Por un lado, el Ejecutivo aumentó el presupuesto de defensa nacional, mientras que ordenó a la Cancillería argentina reportar posibles incumplimientos para avanzar con sanciones contra empresas extranjeras que exploten recursos estratégicos en las islas.
Las decisiones quedaron formalizadas a través del DNU 867/2026 y del Decreto 868/2026, como parte de las políticas adoptadas por la gestión, tras colocar el reclamo de soberanía en el centro de su agenda. Aunque el Presidente afirmó que “las Malvinas son argentinas por historia y por derecho, no hay discusión al respecto”, reconoció que la simple frase no era suficiente para defender los intereses nacionales.
A partir de la publicación del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 867/2026, el Gobierno modificó el Presupuesto General de la Administración Nacional para el Ejercicio 2026. Aunque no se especificó el porcentaje diferencial que será asignado al Ministerio de Defensa, remarcaron la necesidad de reasignar los fondos para “dotar a las áreas competentes de los recursos necesarios para el cumplimiento de sus funciones”.

“De no realizarse la adecuación del presupuesto de forma inmediata, peligraría la prestación de ciertos servicios esenciales cuyo responsable es el Estado Nacional”, advirtieron sobre la decisión de reforzar las políticas de defensa.
De hecho, en la cadena nacional, el mandatario vinculó esa decisión con una estrategia de largo plazo orientada a fortalecer la posición argentina en el Atlántico Sur. “El Estado argentino tiene la obligación de utilizar todas las herramientas diplomáticas, económicas, judiciales y legales disponibles para defender nuestra soberanía y nuestros recursos”, remarcó.
Asimismo, el DNU también establece que, hasta que se realicen las adecuaciones presupuestarias correspondientes, los gastos de organismos que hayan modificado o modifiquen su naturaleza jurídica durante 2026 se atenderán con los créditos previstos en las jurisdicciones y entidades de origen.
Mediante el Decreto 868/2026, el Gobierno designó al Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto como autoridad de aplicación de la Ley 26.659, que prevé sanciones para quienes desarrollen o faciliten actividades vinculadas con la exploración o explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina sin autorización del país.
De esta manera, se instruyó a todos los organismos y entidades de la administración pública nacional a informar a Cancillería, dentro de un plazo de cinco días hábiles administrativos, los hechos de los que tomen conocimiento y que puedan encuadrar en las conductas alcanzadas por esa ley. A partir de allí, la cartera podrá iniciar de oficio o por comunicación de otro organismo el procedimiento administrativo correspondiente.
Además, la reglamentación fijó los pasos del sumario: si hay indicios suficientes, la autoridad de aplicación deberá notificar al presunto infractor, que tendrá diez días hábiles administrativos para presentar descargo y ofrecer prueba.

Después de haberse informado a la empresa o entidad sospechada, Cancillería contará con otros diez días hábiles administrativos para resolver si archiva las actuaciones o aplica la sanción prevista por la norma.
Esto se encuadra con la dirección que anticipó el presidente que tomaría la gestión sobre la cuestión Malvinas, al plantear la necesidad de “leyes adecuadas, organismos del Estado coordinados y herramientas efectivas para avanzar en un objetivo que trasciende a cualquier gobierno”.
Por otro lado, la reglamentación también introdujo cambios sobre trámites vinculados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y al sector hidrocarburífero. En ambos casos, incorporó la exigencia de presentar declaraciones juradas en las que se consigne que ni las empresas ni sus participantes directos o indirectos incurren ni incurrirán en las conductas prohibidas por la Ley 26.659.
Además, se habilitó a la Cancillería a intervenir en todos los casos para pronunciarse sobre la eventual existencia de conductas incompatibles. La misma lógica se extenderá a los permisos, concesiones, autorizaciones y habilitaciones previstos en la Ley 17.319 de Hidrocarburos.
El refuerzo en materia de defensa surgió como consecuencia del desarrollo de proyectos hidrocarburíferos en la Cuenca Malvina Norte, perteneciente al perímetro de las Islas Malvinas. Por esto, el presidente cuestionó el avance del proyecto Sea Lion y afirmó que se trata de un escenario “especialmente grave” porque implicaría “la extracción de un recurso no renovable que pertenece a los argentinos”.
“Si no actuamos, en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar”, advirtió. En esa línea, hizo referencia a la disputa diplomática con el Reino Unido por la soberanía del archipiélago al considerar que “el avance de esta explotación generará un incentivo para que el Reino Unido profundice la ocupación de las islas y continúe explotando nuestros recursos”.

Durante la cadena nacional, Milei no limitó sus anuncios a estos dos decretos. También comunicó que enviará al Congreso un paquete de proyectos para reforzar la política de seguridad nacional, entre ellos la creación de un Consejo de Seguridad Nacional, un régimen de protección de infraestructuras críticas y un marco de protección aeroespacial y marítima.
A eso sumó el anuncio de la construcción de una Base Naval Integrada en Ushuaia que buscará fortalecer la proyección argentina en el Atlántico Sur. “La seguridad nacional no es solamente la defensa física de nuestro territorio. También significa proteger nuestros recursos estratégicos, nuestra economía, nuestra infraestructura crítica y nuestra capacidad de decidir nuestro propio futuro”, aseveró.
Al mismo tiempo que indicó que “defender nuestra soberanía requiere pensar en las próximas generaciones y no solamente en la próxima elección”, el jefe de Estado invitó a los sectores opositores a sumarse al proyecto al subrayar que se trata de una causa nacional.





