El Centro de Empleados de Comercio de Río Grande y Tolhuin cerró definitivamente su gimnasio American Gym debido a la imposibilidad de afrontar los costos operativos. La decisión fue confirmada por el secretario general del gremio, Daniel Rivarola, quien había anticipado que intentarían revertir la situación en dos semanas, plazo que finalmente no permitió encontrar una solución.
Rivarola atribuyó la medida a una importante baja de clientes y al aumento de los costos de servicios y mantenimiento, además de la apertura de nuevos gimnasios que dividieron la clientela en la ciudad. El dirigente sindical señaló que la entidad no puede competir en precios con establecimientos privados porque no emplea trabajadores bajo régimen de monotributo, una modalidad que permite reducir costos significativamente.
Según explicó el titular del CEC, el gimnasio fue creado años atrás ante la falta de ofertas y a pedido de las bases del sindicato. Sin embargo, los cambios en las preferencias de los usuarios redujeron la asistencia de afiliados al local a solo el 11%, mientras que el 89% de los clientes no pertenecían al sector del comercio.
Rivarola vinculó la decisión con el contexto de crisis económica que atraviesa el país, la provincia y particularmente Río Grande, con desempleo y cierres comerciales. El sindicalista justificó que mantener el gimnasio perjudicaría otros beneficios prioritarios para los afiliados, como cobertura de remedios, útiles escolares, guardapolvos y la bolsa navideña.
Respecto del personal del establecimiento, el secretario general manifestó su agradecimiento y confirmó que el gremio pagará todas las indemnizaciones correspondientes, aunque no podrá reubicar a todos los empleados. Para los clientes que habían abonado la cuota mensual, el CEC garantizó la devolución del dinero en su sede.
Rivarola enfatizó el pesar de la conducción gremial por esta decisión y aseguró que la medida responde a su responsabilidad de administrar la entidad en beneficio de los afiliados. Sobre el futuro, el dirigente adelantó que analizan ofrecer cobertura por reintegro en otros gimnasios, alquilar el inmueble para que terceros lo exploten o venderlo para destinar el espacio a actividades exclusivas para afiliados, aunque aclaró que las definiciones dependerán del tiempo y la situación económica.





