Zaira Nara celebró sus 38 años en Ushuaia, lejos de eventos masivos y en compañía de sus hijos. La modelo documentó el festejo a través de imágenes que reflejan una jornada íntima en medio del paisaje invernal fueguino. El viaje comenzó con una postal tomada desde la ventanilla del avión, donde se observan las montañas nevadas y el cielo teñido de naranja durante el atardecer. "Feliz cumple para mí desde el fin del mundo", escribió la conductora al compartir las primeras imágenes del festejo. La familia se alojó en una cabaña de paredes de piedra irregular, techo con vigas de madera a la vista y ventanas con vista directa al bosque nevado. La cabaña número 15 fue fotografiada desde el exterior durante la noche, con las luces interiores filtrándose por las ventanas y la nieve cubriendo el suelo. En una de las imágenes, Zaira aparece en la cocina del alojamiento, de perfil y con una camisa a cuadros, preparando mate frente a una ventana desde donde se ven los árboles blancos. Malaika y Viggo estuvieron presentes durante toda la jornada. Una foto los muestra de espaldas caminando por el sendero nevado que rodea el complejo de cabañas. Viggo lleva campera negra y pantalón de nieve, mientras su hermana viste una campera roja y negra, avanzando hacia la construcción de piedra y madera entre los árboles del bosque fueguino. El festejo propiamente dicho incluyó una torta de chocolate con la inscripción "Feliz Cumple Zaira" escrita en letras blancas sobre la cobertura. Una de las imágenes muestra a Zaira de pie en el balcón exterior de la cabaña, sosteniendo la torta con velas encendidas. La foto fue tomada desde adentro, a través de la ventana abierta, con la luz de las llamas contrastando contra el cielo oscuro del atardecer. Otra toma captura a Viggo mirando fijamente las velas de la torta en penumbras, con el fogón encendido al fondo iluminando su rostro. Malaika también aparece junto al fogón, con un buzo crema con un oso estampado, sentada al lado de la torta ya sin velas. La chimenea encendida al fondo completa la escena nocturna. La serie de imágenes incluye además un autorretrato de Zaira frente al espejo del cuarto, con el cabello recogido en un rodete, la camisa a cuadros y el mate en la mano. Detrás se observa la cama deshecha, la pared de piedra y las lámparas colgantes. Una selfie la muestra recostada sobre las almohadas junto a uno de sus hijos, con las paredes de madera clara de la cabaña de fondo.