La vicepresidenta Victoria Villarruel avaló el pedido de la senadora Anabel Fernández Sagasti para participar de manera remota en la sesión del próximo 6 de agosto, donde se tratará la ley de propiedad privada y un nuevo tope de venta de tierras a extranjeros. Sin embargo, la decisión final quedará en manos del recinto.
Según el decreto firmado por Villarruel, se autoriza a la senadora mendocina a participar de forma remota o virtual, con voz y voto, "ad referéndum" del Senado. La autorización regirá mientras subsista la restricción médica acreditada mediante certificado o hasta el inicio de la licencia por maternidad, lo que ocurra primero. La legisladora no solicitó licencia y permanece en Mendoza.
El decreto establece que la participación remota se realizará preferentemente desde la sede de la Legislatura de Mendoza, aunque no constituye condición de validez y podría efectuarse desde otro lugar con condiciones técnicas adecuadas. Una vez verificada la identidad de la senadora, su participación remota se computará para el quórum y las votaciones en igual forma que la presencial.
El documento aclara que la autorización tiene carácter individual, excepcional y transitorio, y no implica modificación del reglamento de la Cámara ni la instauración de un régimen de alcance general. La última palabra corresponde al recinto, que es soberano en esta materia.
Fernández Sagasti explicó que está cursando más de 32 semanas de embarazo, con más de ocho meses, y tiene restricción médica para viajar tanto por tierra como por aire hasta Buenos Aires. "Lo único que a mí me impide estar en esa sesión es la distancia. Si yo fuera una mujer de la ciudad de Buenos Aires o de la provincia de Buenos Aires, podría estar en el recinto. Lo que no puedo hacer es recorrer largas distancias", afirmó en diálogo con Infobae Al Mediodía.
La situación plantea interrogantes sobre el procedimiento en una sesión ya acordada, incluyendo si corresponde incorporar la cuestión al temario y qué mayoría se requiere para validar la participación virtual, agregando elementos adicionales a un proyecto que presenta incertidumbre en cuanto a los votos necesarios para su aprobación.





