Tierra del Fuego se posicionó nuevamente como uno de los principales destinos de nieve del país durante las vacaciones de invierno, alcanzando una ocupación hotelera y parahotelera promedio del 87%, según informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). La estadía media fue de cuatro noches, con un gasto diario estimado en $380.000 por turista.
Según el informe de CAME, la temporada estuvo impulsada por la Fiesta Nacional del Invierno, la ampliación de la oferta turística y una intensa agenda de actividades. Ushuaia concentró el mayor flujo de visitantes, con propuestas que incluyeron esquí, snowboard, caminatas con raquetas, paseos en motos de nieve, trineos tirados por perros y navegación por el Canal Beagle.
La Fiesta Nacional del Invierno destacó con actividades en el Cerro Martial, una master class de esquí de fondo en Tierra Mayor y el evento central en Cerro Castor con la tradicional Bajada de Antorchas, además de degustaciones gastronómicas y espectáculos en vivo. El Cerro Castor, considerado el centro de esquí más austral del mundo, fue el principal atractivo de la temporada, acompañado por los centros invernales del Valle de Tierra Mayor, Las Cotorras y Cerro Martial.
La gastronomía fueguina también tuvo un papel destacado, con la centolla, el cordero patagónico y la merluza negra como productos emblemáticos, junto con los paisajes del Parque Nacional Tierra del Fuego y los valles nevados.
A nivel nacional, las vacaciones de invierno movilizaron 4,6 millones de turistas, con una estancia promedio de cuatro días. El turismo interno mostró un crecimiento del 15% interanual en reservas a través de la plataforma Despegar, con Mendoza liderando las preferencias, seguida por Bariloche, Buenos Aires, Puerto Iguazú, Salta y Ushuaia.
Durante el primer semestre de 2026 ingresaron al país 3,1 millones de turistas extranjeros, el nivel más alto de los últimos años según el INDEC. Durante las vacaciones de invierno arribaron unos 400.000 turistas extranjeros. Sin embargo, el sector continuó mostrando preocupación por la retracción del turismo nacional, afectado por el menor poder adquisitivo y el encarecimiento de los viajes.
El inicio de la temporada también estuvo marcado por inconvenientes en la operación aérea. Entre el 17 y el 19 de julio, solo el 60,7% de los vuelos llegó a horario, frente al 83,2% de un año antes, mientras que las cancelaciones aumentaron un 305%, complicando el traslado de miles de turistas.




