Un grupo de manifestantes se acercó al vallado instalado frente al Congreso de la Nación y las fuerzas de seguridad respondieron con el uso de camiones hidrantes. Algunos de los presentes acusaron síntomas de gas pimienta durante los incidentes.
La situación, que en un primer momento parecía que iba a calmarse, volvió a agravarse repentinamente. Un sector de los movilizados reaccionó lanzando botellas y otros tipos de proyectiles, como piedras, hacia las fuerzas de seguridad.
En la esquina de la avenida Callao y Bartolomé Mitre, ubicada a una cuadra del Congreso y del grueso de la movilización, se registró otro foco de tensión. En ese punto, donde también se había instalado un vallado, otro camión hidrante arrojó agua sobre los manifestantes.
Los incidentes se desarrollaron en el marco de una movilización que se mantenía vigente pese a modificaciones en el proyecto legislativo que originó la convocatoria.





