El gobierno de Salta realizó este lunes un sobrevuelo de monitoreo sobre la capital provincial y sus alrededores para verificar el estado de las zonas afectadas por los incendios registrados durante el fin de semana. La supervisión confirmó la ausencia de focos activos en la ciudad y sus inmediaciones.

El subsecretario de Defensa Civil de la provincia, Gonzalo Rodríguez, informó que entre el jueves y el domingo se contabilizaron aproximadamente 830 hectáreas afectadas en Salta Capital y alrededores. El jueves fue la jornada de mayor actividad con 47 incendios de pastizales registrados en simultáneo, cifra que disminuyó progresivamente hasta los 11 focos del domingo.

Rodríguez detalló que el sobrevuelo abarcó sectores específicos como la zona de Potrero Uriburu para verificar el estado del terreno. El ingreso de un frente fresco y la disminución del viento permitieron que este lunes no se registraran nuevos inconvenientes en la capital.

En el interior provincial la situación presenta mayor complejidad. En la zona de Nazareno, norte salteño, se estima una superficie afectada de alrededor de 5.700 hectáreas que es monitoreada mediante seguimiento satelital. El funcionario indicó que se preveía sobrevolar esa área, pero las condiciones meteorológicas impidieron concretar el vuelo.

El Servicio Meteorológico Nacional mantiene vigente una alerta amarilla por fuertes vientos y viento zonda que afecta distintos sectores de los Valles de la provincia hasta las 18 horas. La advertencia incluye la posibilidad de ráfagas que podrían alcanzar los 100 kilómetros por hora en los valles de Cachi, Cafayate, Chicoana, La Caldera, La Poma, Molinos, Rosario de Lerma y San Carlos, con vientos sostenidos de entre 60 y 80 kilómetros por hora provenientes del oeste.

El fenómeno meteorológico también impactó en Jujuy el sábado 18 de julio, donde las ráfagas superaron los 130 kilómetros por hora. Las autoridades jujeñas calificaron el temporal como el más intenso en más de treinta años. El evento dejó más de 5.000 usuarios sin suministro eléctrico, voladuras de techos, caída de árboles y múltiples incendios forestales.

Rodríguez advirtió que este año los vientos fuertes se anticiparon respecto al promedio histórico. El funcionario indicó que normalmente estos fenómenos ocurrían en los primeros días de agosto, mientras que este año se adelantaron.