La Comisión del Área Aduanera Especial (CAAE) resolvió por votación de mayoría prohibir a la empresa textil Sueño Fueguino operar bajo el marco legal del subrégimen industrial. La decisión fue impulsada por los funcionarios del Gobierno nacional que integran la comisión.
La medida se concretó luego de que la empresa perdiera su cautelar judicial, que había obtenido en su momento para poder continuar operando. Según informó Rodrigo Cárcamo, representante sindical, la situación es "muy compleja" para la empresa, que ahora pierde los beneficios del subrégimen.
"La verdad que es una situación muy compleja para la empresa, atendiendo a que se volvió a caer su cautelar", señaló Cárcamo. El dirigente indicó que estuvieron en comunicación con directivos y representantes del gremio a nivel nacional, quienes manifestaron que era "una medida o una situación nueva" y que estaban analizando qué tipo de acción legal podrían realizar.
La votación se realizó en la última reunión de la CAAE de la semana pasada, donde el Gobierno nacional se impuso mediante los votos y negó la continuidad de la operación de Sueño Fueguino. "Por ende pierde los beneficios del subrégimen", explicó el referente sindical.
A nivel local, las decisiones no se conocían previamente porque la mayoría de las empresas del sector tienen sus casas matrices en Buenos Aires. "La información siempre se busca o se trata de encontrar en esa ciudad para poder tener un conocimiento fehaciente de la realidad de la empresa", explicó Cárcamo, quien aclaró que los gerentes locales "solamente cumplen ese rol, pero no tienen la toma de decisión final".
Consultado sobre las consecuencias de la medida, el representante sindical reconoció que podría derivar en un posible cierre y más despidos. "Lamentablemente entiendo que sí. Esperemos que a nivel nacional encuentren otro tipo de resquicio legal que los pueda continuar", expresó, aunque advirtió que la empresa "no tiene muchas otras opciones", especialmente en el contexto económico actual.
Sueño Fueguino es la única empresa textil en esta situación concreta de cautelar. El propietario de la empresa había decidido no adherir al nuevo decreto y buscó mediante una acción judicial lograr la inclusión en el subrégimen industrial, en igualdad de condiciones con las empresas electrónicas y plásticas que sí fueron incorporadas en primera instancia.
"El dueño tomó esa determinación y bueno, obviamente cuando uno toma este tipo de determinaciones tiene que saber que también hay consecuencias", señaló Cárcamo. No obstante, aclaró que la prioridad sindical será "el futuro de nuestros compañeros y compañeras".
En julio pasado, la empresa había llevado adelante un despido de 13 personas. Según el referente gremial, que aclaró que esos trabajadores corresponden al gremio de SOIVA, la mayoría de los despedidos de distintas fábricas intenta subsistir con la indemnización realizando algún tipo de negocio o trabajando a través de plataformas, mientras que en algunos casos retornan a sus provincias de origen.
Cárcamo expresó preocupación por el futuro de la provincia: "Si no hay industria, si no hay comercios, de qué va a vivir la gente que queda en la isla". Señaló que las máximas autoridades provinciales deberían plantearse esta cuestión, ya que los impuestos y recaudaciones de la actividad económica sostienen el funcionamiento del Estado.
"Creo que debería ser una preocupación hoy por hoy para todos los que hablan de candidaturas y los que están en ejercicio de sus funciones, de ver qué va a pasar o cómo va a continuar esta situación con respecto a la viabilidad de la cantidad de población en la provincia", afirmó.
Respecto a posibles medidas de protesta, el dirigente sindical indicó que han mantenido reuniones con representantes de otros dos gremios. Sin embargo, advirtió que se trata de "una cuestión propiamente dicha de una decisión nacional, tanto geoestratégica como política y económica".
Cárcamo recordó que en una oportunidad anterior, cuando las textiles habían quedado fuera de la ampliación del subrégimen, lograron tener eco en las autoridades nacionales. "Hoy no conseguimos llegar a esos niveles", lamentó. Explicó que tanto los gremios a nivel provincial y nacional como las cámaras empresarias intentaron contactarse y obtener respuestas por esta situación, pero "ha sido infructuosamente, siempre en vano todos esos accionar, porque no hay un cambio en cuanto a la política económica que se está llevando adelante en el gobierno nacional".





