El intendente de Río Grande, Martín Perez, se refirió a la decisión del Gobierno nacional de retirar del temario del Senado el proyecto de reforma de la Ley de Tierras. La iniciativa proponía eliminar las restricciones vigentes a la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros y había generado rechazo en distintos sectores políticos y sociales, especialmente en provincias con fuerte valor geopolítico como Tierra del Fuego.

A través de sus redes sociales, el jefe comunal consideró que la decisión del oficialismo respondió a la falta de respaldo político. "El Gobierno retiró la reforma de la Ley de Tierras porque sus senadores aliados se asustaron con la reacción en sus provincias", expresó Perez.

Sin embargo, advirtió que la discusión no quedó cerrada. "El debate de fondo sigue porque quedó en evidencia la posición de cada uno", afirmó, al sostener que la polémica permitió identificar tanto a quienes rechazaron la iniciativa como a quienes estaban dispuestos a acompañarla.

Perez planteó que el proyecto representaba un riesgo para los intereses estratégicos del país y particularmente para Tierra del Fuego, cuya ubicación geográfica le otorga un valor central en materia de soberanía, proyección antártica, control del Atlántico Sur y desarrollo nacional. "En el Congreso y en Tierra del Fuego hubo quienes rechazamos de plano la entrega del territorio y quienes estuvieron, hasta hace quince minutos, dispuestos a acompañar a los libertarios en la extranjerización del 100% de las tierras", expresó.

El intendente remarcó que la discusión forma parte de una concepción sobre el rol del Estado en la protección de recursos estratégicos y del patrimonio territorial argentino. "La defensa de Tierra del Fuego, como la del Puerto de Ushuaia, y de los intereses estratégicos del país es innegociable", sostuó.

Perez ratificó que continuará expresando su rechazo a iniciativas que, a su entender, impliquen una pérdida de capacidades del Estado o una afectación de intereses nacionales. "Cada vez que el Gobierno libertario intente resignar soberanía, entregar a sus amigos empresas estatales que dan ganancias, subir impuestos a la clase media y, al mismo tiempo, bajarlos para los billonarios, o cerrar dependencias clave que colaboran con el sector privado, como el INTA o el INTI, vamos a dar la pelea", afirmó.

Finalmente, concluyó con una definición política sobre su posicionamiento frente al Gobierno nacional: "Vamos a dar cada pelea que sea necesaria porque estuvimos, estamos y estaremos en la vereda de enfrente de este Gobierno nacional que desmantela nuestro país".