Las tres localidades de la provincia registraron manifestaciones de rechazo a la denominada "Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada", mientras el proyecto era tratado en el Congreso de la Nación. Las protestas se desarrollaron en simultáneo con una gran represión en los alrededores de la Plaza de los Dos Congresos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En Río Grande se realizaron dos convocatorias diferenciadas. La CGT organizó su propio acto frente a la Plaza Almirante Brown, en proximidades a la Torre de Agua. Paralelamente, sectores sociales, ambientalistas, políticos y gremiales se concentraron en la esquina de las Avenidas San Martín y Belgrano para marchar hacia la Plaza de las Américas.

Una vez en la Plaza de las Américas, se leyó un documento unitario y tomó la palabra Horacio Chávez, veterano de Malvinas. En su intervención, Chávez expresó: "estamos hoy aquí, por lo que está pasando nuestra nación, más allá de que hay una ley de tierras, esta intención que tienen los mismos de siempre".

El veterano de guerra hizo referencia a los recursos naturales del país: "Nuestro pueblo va a estar atento porque de lo que se trata es de la tierra de los principales recursos de nuestra nación, para que ustedes sepan y nos acordemos los jovencitos. Nuestra nación tiene plata, tiene oro, tiene tierra muy fértil, litio, cobre y todo lo que ustedes se pueden imaginar para la tecnología de punta para los años que vienen".

Chávez también señaló la importancia del conocimiento ciudadano y recordó que "la Constitución Nacional dice que el pueblo no gobierna sino a través de sus representantes". Finalmente, dirigió un mensaje a los legisladores: "Le vamos a solicitar a nuestros senadores, diputados nacionales de toda la nación argentina, que tengan cuidado y que no subestimen al pueblo, que no subestimen al pobrerío porque el pobrerío tarde o temprano los va a sacar a patadas con la voluntad de corresponder".

En su cierre, el orador definió a los manifestantes como "argentinos bien nacidos que ven el dolor del otro" y rechazó calificaciones políticas, expresando que no son "ni zurdos, ni kukas, ni radicales, ni peronistas".