Más de 340 mil empleos formales se perdieron desde el comienzo de la gestión de Javier Milei, según datos oficiales. La cifra abarca tanto al sector público como al privado.
La información surge en coincidencia con la festividad de San Cayetano, que este año volvió a convocar a miles de fieles que se acercaron al santo para pedir por trabajo, en un contexto de deterioro del mercado laboral formal.
Las estadísticas oficiales reflejan que la pérdida de empleo registrado estuvo acompañada por un fuerte crecimiento de la informalidad laboral. Paralelamente, se registró un aumento en la cantidad de monotributistas.
La destrucción de empleos formales constituye uno de los indicadores más sensibles del impacto social de las políticas económicas implementadas por el gobierno libertario. La contracción afecta a trabajadores que contaban con aportes jubilatorios, obra social y otros beneficios asociados a la relación laboral formal.
El incremento de la informalidad laboral implica que un número creciente de personas trabaja sin cobertura de seguridad social ni acceso a derechos laborales básicos. El aumento de monotributistas, por su parte, refleja una reconfiguración del mercado laboral hacia formas de contratación más precarias.
La festividad de San Cayetano, patrono del trabajo y el pan, adquiere cada año mayor relevancia como termómetro social del estado del empleo en Argentina. La convocatoria de miles de fieles en busca de trabajo evidencia la preocupación generalizada por la situación laboral.





