El legislador provincial Jorge Lechman planteó la necesidad de que Tierra del Fuego abandone la lógica de obras pensadas para una gestión y comience a discutir un programa de desarrollo que pueda sostenerse durante los próximos años.
En declaraciones públicas, el parlamentario de Somos Fueguinos sostuvo que la crisis provincial no puede atribuirse únicamente al gobierno de Gustavo Melella, sino que se trata del resultado de problemas acumulados durante los últimos 25 o 30 años.
Lechman advirtió que cualquier dirigente que aspire a gobernar deberá reconocer las limitaciones de los ingresos provinciales, ordenar las cuentas públicas y establecer prioridades. Cuestionó la falta de continuidad de las políticas estatales y pidió dejar atrás la disputa por las inauguraciones. Para el legislador, las obras estratégicas no necesariamente deben comenzar y terminar bajo una misma administración, y los proyectos de infraestructura deben poder continuar más allá de los cambios políticos.
El parlamentario también reclamó una relación más activa con el Gobierno nacional. Consideró que Tierra del Fuego debe discutir una reparación histórica por su aporte estratégico al país y cuestionó que desde Buenos Aires se presente a la provincia como un gasto, en lugar de reconocer su importancia económica y geopolítica. Pidió que las diferencias ideológicas no se conviertan en un obstáculo para conseguir recursos, sostener servicios y atender las necesidades de la población.
Lechman también defendió el proyecto que establece cinco años de residencia continua y acuerdo legislativo para quienes sean designados en cargos desde los cuales deban representar los intereses de Tierra del Fuego. La iniciativa, conocida como el proyecto contra los "011", busca impedir que esas responsabilidades sean ocupadas por personas sin arraigo ni conocimiento de la provincia. El legislador sostuvo que Tierra del Fuego cuenta con profesionales preparados para asumir esas funciones.
Sobre el conflicto docente, consideró que los alumnos deben permanecer en las aulas, pero reconoció que los trabajadores necesitan salarios suficientes para afrontar el costo de vida. También vinculó la situación con la falta de presupuestos actualizados y de acuerdos políticos duraderos.
El planteo de Lechman fue que la crisis provincial no se resolverá con medidas aisladas ni con una sucesión de anuncios, sino a través de ordenar las cuentas, definir prioridades y establecer políticas de Estado que puedan continuar durante más de un mandato.





