Las compras de argentinos al exterior mediante el sistema courier registraron una caída en julio respecto al mes anterior, aunque mantuvieron un crecimiento interanual del 15,5%. El gasto en importaciones de particulares alcanzó los US$108 millones en el séptimo mes del año, quedando US$17 millones por debajo de los US$125 millones registrados en junio.

Según datos del INDEC analizados por la consultora Analytica, la cifra de julio se ubicó por debajo de los tres meses anteriores, aunque se mantuvo por encima de los US$100 millones mensuales. El monto quedó lejos del máximo histórico exhibido en junio.

En el acumulado de los primeros siete meses del año, las importaciones totalizaron US$751 millones, un incremento del 83,9% respecto al mismo período de 2024. Esta suma representa apenas US$143 millones menos que el total de todo el año pasado, cuando las compras alcanzaron los US$894 millones.

Desde Analytica proyectaron que si se mantiene este volumen en septiembre se habrá superado el total importado durante 2024, por lo que la perspectiva indica que este año terminará con un ingreso récord en el servicio puerta a puerta.

La consultora atribuyó la desaceleración registrada en julio a la caída del salario del sector privado registrado medido en dólares, que retrocedió por primera vez tras siete meses consecutivos de suba, con una baja del 1,7%.

Las condiciones actuales del régimen de courier establecen un peso máximo de 50 kilogramos por paquete o pieza postal, según lo dispuesto por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) a principios de 2025. El valor máximo permitido para cada envío es de US$3.000.

Los pequeños envíos tienen un límite de hasta tres unidades y cinco envíos al año por persona. Hasta US$400 no se abonan derechos de importación ni tasa de estadística, aunque sí debe pagarse el IVA. Solo los envíos que lleguen por Correo Argentino deben registrarse en la web de ARCA.