La Red de Directores y Directoras de los Centros Científicos Tecnológicos del CONICET expresó un categórico rechazo a declaraciones del presidente Javier Milei, quien calificó de "terroristas" a estudiantes, docentes, periodistas e investigadores. En un comunicado, los científicos consideraron que esas afirmaciones constituyen "un ataque institucional de extrema gravedad" contra el sistema científico y universitario del país.

La red que agrupa a directores de los CCT de todo el territorio nacional sostuvo que las expresiones presidenciales representan una agresión "infundada y maliciosa" contra quienes integran el sistema científico, tecnológico y universitario argentino. Según el documento, calificar de "terroristas" a investigadores, docentes y estudiantes busca desacreditar los reclamos vinculados con el financiamiento de la educación superior, los salarios y la continuidad de las políticas científicas.

Los directores advirtieron que equiparar la protesta pacífica y el debate académico con el terrorismo constituye un intento de criminalizar el ejercicio de derechos constitucionales y desalentar el pensamiento crítico. En declaraciones radiales, Silvia London, directora del Centro Científico Tecnológico CONICET Bahía Blanca, cuestionó el impacto institucional de las palabras del mandatario.

"Uno tiene mucho respeto por las instituciones, por la democracia, y estas expresiones nos hacen recordar a otras épocas donde el respeto por la democracia no era justamente el que tenemos hoy", afirmó London. La investigadora sostuvo que los dichos del Presidente "violentan, molestan e indignan" y aclaró que esa violencia constituye una agresión hacia quienes trabajan en el sistema de ciencia y tecnología.

London también recordó que en distintas oportunidades los investigadores del CONICET fueron calificados de "ñoquis" e "inútiles", pese a desempeñar sus tareas con salarios que describió como "paupérrimos". "Es una vergüenza lo que está cobrando un investigador, pero igual salimos a demostrar que servimos. Ahora, el trato de terrorista es un poco mucho. ¿Somos terroristas porque protestamos o porque pacíficamente nos manifestamos?", planteó.

En el comunicado, los firmantes sostuvieron que la utilización de términos asociados al terrorismo y la subversión para referirse a integrantes de la comunidad académica remite a episodios oscuros de la historia argentina. Afirmaron que esa retórica recuerda los argumentos utilizados durante las dictaduras cívico-militares para justificar la persecución política, la censura, la intervención de universidades y el desmantelamiento del sistema científico, con referencia explícita a la Noche de los Bastones Largos.

La Red destacó que estudiantes, docentes e investigadores desarrollan tareas vinculadas con la producción de conocimiento, la salud, la innovación tecnológica y la resolución de problemas concretos de la sociedad. Por ese motivo, reclamó el cese inmediato de las descalificaciones dirigidas contra la comunidad científica y educativa, y convocó al conjunto de la sociedad, a los distintos poderes del Estado y a las instituciones democráticas a repudiar este tipo de prácticas.