La Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur (UNTDF) desarrolló durante los últimos cuatro años un proyecto de investigación sobre la generación domiciliaria de residuos en Ushuaia, que arrojó datos reveladores sobre los hábitos de consumo y descarte de la población local.

El estudio, titulado "Generación domiciliaria de residuos en Ushuaia. ¿Sabemos lo que consumimos?", fue coordinado por la docente investigadora Dra. Romina Mansilla, del Instituto de Ciencias Polares, Ambiente y Recursos Naturales (ICPA), junto a integrantes del Instituto de Cultura, Sociedad y Estado (ICSE). La iniciativa convocó a 200 hogares de la ciudad, con un total de 521 personas, quienes separaron y pesaron sus residuos durante un periodo determinado.

Los resultados mostraron que la generación promedio de residuos por persona fue de 0,43 kilogramos diarios, lo que equivale a 3 kilogramos semanales. Esta cifra se incrementa al considerar los residuos generados en ámbitos laborales y educativos, según advirtió el estudio.

En cuanto a la composición de los desechos, aproximadamente el 40% correspondió a orgánicos compostables, seguidos por restos de residuos como restos de comida, pañales y latas de conservas (31%), vidrio (17%) y plástico (11%). Respecto a los hábitos de separación, el 81% de los hogares separa materiales reciclables, principalmente plástico y vidrio, mientras que el 41,5% separa residuos orgánicos.

Los hogares participantes estuvieron conformados de manera variada: 19% con un solo adulto, 34% con dos integrantes, 23% con tres integrantes y 24% con más de tres miembros. Entre las propuestas surgidas del estudio se destacaron la ampliación de los puntos de acopio y el fomento de la separación en ámbitos laborales.

El proyecto contó con el acompañamiento de actores comunitarios como la Biblioteca Alfonsina Storni, el grupo de vecinos A Limpiar Ushuaia, la empresa Agrotécnica Fueguina y el Club Náutico AFASyN. Además, constituyó un espacio formativo para estudiantes de la UNTDF, quienes elaboraron guías, kits de clasificación, encuestas y gestionaron el perfil en redes sociales.

Según la Dra. Mansilla, "conocer lo que consumimos y desechamos es un primer paso para impulsar cambios de conciencia, pero también para mejorar o impulsar normativas que faciliten y mejoren la gestion de los residuos". La iniciativa fue financiada por la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU) y sus resultados se presentan como una línea de base para futuras investigaciones y la toma de decisiones en materia de políticas públicas.