La fiscal Vanina Cantiani solicitó 30 años de prisión para un hombre de 60 años acusado de abusar sexualmente de forma reiterada de sus hijastras. La condena pedida podría constituir un récord en la historia del Distrito Judicial Norte.

Esta mañana se realizaron los alegatos finales en el juicio oral que se lleva a cabo a puertas cerradas. El acusado, identificado con el apellido Dávila, permanece detenido desde el año pasado.

La denuncia contra Dávila fue presentada en 2018 por abusos sexuales sistemáticos contra dos menores de edad. Según la acusación, los abusos habrían ocurrido desde que las víctimas tenían 6 años hasta los 17 años de edad.

Los hechos imputados incluyen el agravante de acceso carnal. Además, una de las víctimas dio a luz un bebé cuyo ADN compromete al acusado, según se estableció en el proceso.

Al delito de abuso sexual agravado por acceso carnal se sumó el cargo de abuso gravemente ultrajante. La fiscal valoró además el perjuicio psicológico ocasionado a las víctimas y la gestación no deseada.

Basándose en estos elementos, Cantiani solicitó al tribunal de juicio aplicar una condena que, de ser aplicada, podría ser la más alta en este tipo de procesos en la historia judicial de Río Grande. El tribunal deberá ahora deliberar antes de emitir su veredicto y eventual sentencia.