El nuevo Régimen Penal Juvenil ya tuvo su estreno en Río Grande. Luego de los primeros días sin intervenciones, comenzaron a ingresar al sistema las primeras causas y los tres primeros casos estuvieron vinculados a hurto, daños y lesiones.
El dato resulta significativo porque muestra en los hechos el alcance de la reforma que comenzó a regir el 5 de septiembre en todo el país y que modificó sustancialmente la manera en que la Justicia debe actuar frente a delitos cometidos por adolescentes.
La Ley 27.801 estableció la responsabilidad penal juvenil desde los 14 y hasta los 17 años y amplió el universo de conductas que pueden derivar en un proceso penal. Bajo el régimen anterior, los menores de 16 años no eran punibles y, entre los 16 y 17, tampoco lo eran por delitos cuya pena máxima no superara los dos años. Con el nuevo esquema, los adolescentes alcanzados por la ley pueden responder por conductas previstas en todo el Código Penal.
Por eso, que los primeros expedientes fueguinos estén vinculados a un hurto, un hecho de daños y otro de lesiones permite observar una de las modificaciones más concretas del sistema: ya no se trata únicamente de delitos graves. Situaciones que antes podían quedar fuera de un proceso penal juvenil ahora pueden activar la intervención de fiscales, defensores y jueces.
Esto no significa, sin embargo, que cada adolescente involucrado en un delito termine privado de su libertad. La nueva normativa contempla respuestas alternativas de acuerdo con la gravedad del hecho, entre ellas reparación del daño, reglas de conducta, restricciones de acercamiento y actividades educativas o comunitarias. El encierro queda reservado para los supuestos y condiciones establecidos por la ley.
El desafío para Tierra del Fuego La puesta en marcha del nuevo régimen encontró a Tierra del Fuego con interrogantes sobre su implementación. En Río Grande, la intervención quedó inicialmente en manos del Juzgado de Minoridad y Familia N°1 y de una fiscal especializada del Distrito Judicial Norte, mientras distintos especialistas vienen señalando la necesidad de contar con estructuras, profesionales y espacios específicamente preparados para el nuevo sistema.
Hasta hace pocos días, el debate pasaba por cómo iba a funcionar la nueva legislación en la provincia. Con estas tres primeras causas, el régimen penal juvenil comenzó a funcionar en la práctica y tendrá ahora su primera prueba concreta en Tierra del Fuego.
Fuente: ActualidadTDF





