La familia de Tayron Leonel Villalba Villegas, el niño de 3 años oriundo de Tolhuin que falleció el pasado 20 de agosto en el Hospital Regional Río Grande, impulsa una iniciativa que denomina “Ley Tayron” para que a los pacientes pediátricos que ingresen a una guardia de la ciudad se les puedan realizar estudios básicos cuando el cuadro clínico lo requiera.

 

La propuesta forma parte del reclamo de justicia que los familiares llevan adelante y será uno de los ejes de la movilización pacífica convocada para este martes desde las 17 frente a la puerta principal del Hospital Regional Río Grande, sobre Ameghino 709.

 

Queremos la Ley Tayron, de que por lo menos los estudios básicos se le puedan realizar a un niño que acuda a la guardia del hospital y no como hicieron con Tayron. Que solamente le dieron un Reliverán y lo mandaron a la casa con algunas sales”, expresó María Castillo, la tía del niño, en diálogo esta tarde con Radio Provincia.

 

A partir de las conclusiones preliminares de la autopsia, que señalaron una neumonía como causa del fallecimiento, la familia sostiene que el cuadro podría haber sido detectado previamente mediante distintos estudios médicos.

 

“Sabemos que después de la autopsia esto se podía llegar a determinar con alguna placa, con algún estudio, con algún análisis de sangre. Entonces, esa es nuestra impotencia, ese es nuestro dolor”, manifestó.

 

Castillo explicó que para realizar esos estudios habría sido suficiente con una indicación médica durante la atención del niño. “Nuestro dolor más grande es saber qué hubiera pasado si hubieran actuado correctamente y hoy, por una negligencia médica, Tayron no se encuentra con nosotros”, sostuvo.

 

 

Respecto de la investigación judicial, la tía indicó que el abogado de la familia trabaja para individualizar a los profesionales que podrían tener responsabilidad en el caso y señaló que se analiza la imputación de al menos dos médicos. Además, mencionó que recientemente se habría incorporado a otra profesional a la investigación, por su intervención en la atención de Tayron o por su participación en la historia clínica.

 

La familia reclama que se determinen las responsabilidades de todos los profesionales que intervinieron en la atención del niño y que, de corresponder, se apliquen las sanciones previstas por la Justicia.

 

El planteo también está relacionado con las dificultades que atraviesan las familias que no cuentan con obra social ni recursos para acceder a especialistas o estudios médicos por fuera del sistema público.

 

“Si uno no tiene obra social y no cuenta con el dinero para pagar un especialista, no cuenta con el dinero para hacer una interconsulta, se hace muy difícil y uno termina confiando en el criterio del médico que te atiende. No queremos que ningún otro niño tenga que pasar por lo que pasó Tayron”, señaló Castillo.

 

En ese sentido, la familiar sostuvo que un diagnóstico equivocado puede tener consecuencias graves cuando no existen posibilidades económicas de acceder rápidamente a una segunda evaluación médica. “Cuando te dan un diagnóstico equivocado, puede pasar lo que pasó con Tayron, que fue un desenlace fatal”, afirmó.