El Municipio de Río Grande llevó adelante durante julio una serie de inspecciones en talleres automotores de distintos sectores de la ciudad, con el propósito de verificar el cumplimiento de la normativa vigente relacionada con el ordenamiento urbano y la disposición de residuos.

Los controles se realizaron en establecimientos ubicados en las calles Rivadavia, 25 de Mayo, Alfonsina Storni, Gobernador Paz, Finocchio, Don Bosco y Resistencia, entre otras arterias de la ciudad.

Durante los procedimientos, personal municipal detectó la presencia de vehículos fuera de uso, chatarra y residuos ferrosos acumulados en la vía pública. Como resultado de las inspecciones, se secuestraron 26 vehículos que fueron resguardados conforme a la normativa vigente. Además, se notificó a los responsables de 140 rodados para que regularicen su situación.

Los operativos fueron realizados de forma articulada por la Dirección de Tránsito, la Dirección de Comercio y la Dirección de Ambiente, todas dependientes de la Secretaría de Gestión Ciudadana. Según informó el Municipio, el objetivo es fortalecer el control sobre establecimientos que generan este tipo de residuos y promover prácticas responsables para su correcta disposición.

Las acciones forman parte de una estrategia municipal orientada al ordenamiento y saneamiento de la ciudad, buscando prevenir situaciones que puedan afectar el ambiente, la seguridad vial y la convivencia entre vecinos.

El gobierno local señaló que continúa interviniendo en domicilios sobre los cuales recibe denuncias a través de la línea municipal 147, herramienta que permite a los vecinos canalizar reclamos relacionados con situaciones que comprometen el ordenamiento urbano.