El gobernador Gustavo Melella solicitó al Ministerio de Trabajo de la Provincia que avance con una conciliación obligatoria ante el conflicto entre el Grupo Mirgor y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). La cartera laboral está encabezada por Sonia Castiglione.

La intervención busca establecer un plazo de diálogo entre la empresa y el gremio, luego de que el lunes numerosos trabajadores se presentaran en las plantas y no pudieran ingresar debido a que habían sido desvinculados. Según la información conocida, la situación alcanzaría a 223 trabajadores de la planta ubicada sobre calle Einstein y a otros 73 de la nave 5, sobre Islas Malvinas, totalizando 296 operarios afectados.

Ante este escenario, la UOM mantiene reuniones para definir los pasos a seguir y analiza profundizar las medidas de fuerza, incluso con un paro por tiempo indeterminado. El gremio también reclamó la intervención urgente de la cartera laboral provincial.

Trascendió que dentro del Gobierno provincial existe malestar por las medidas gremiales realizadas la semana pasada dentro de las plantas. Desde ámbitos oficiales consideran que algunos de los reclamos estaban dirigidos al Gobierno nacional y excedían las decisiones de la empresa, pero terminaron paralizando la actividad autopartista incluso rigiendo medidas de conciliación obligatoria que no fueron acatadas por el sindicato.

Desde el sector empresario habían cuestionado los paros y las asambleas, al considerar que las interrupciones afectaban los compromisos de producción y entrega asumidos con sus clientes. También habían reclamado retomar el diálogo y asegurado que, hasta ese momento, el conflicto no se encontraba relacionado con decisiones de reducción salarial o de personal.

La situación presenta una complejidad particular en el área autopartista, donde la producción se encuentra directamente vinculada con los pedidos y cronogramas de las terminales automotrices. A diferencia del sector electrónico, que puede contar con cierto stock de respaldo, las interrupciones en esta actividad pueden afectar de manera inmediata los compromisos de abastecimiento.

Para el Ejecutivo provincial, se trata de un conflicto que debe ser encauzado rápidamente debido al contexto económico y a la delicada situación que atraviesa la industria fueguina. La intención es evitar una escalada entre las partes que termine profundizando la pérdida de puestos de trabajo. Resta conocer la resolución formal del Ministerio de Trabajo y las condiciones de la eventual conciliación obligatoria, que podría exigir la suspensión de las medidas gremiales y empresariales mientras se desarrolla la negociación.