El mercado laboral argentino continúa mostrando debilidad. En mayo, el empleo registrado del sector privado perdió 9.059 puestos, lo que representa una caída del 0,15%, según datos desestacionalizados del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) difundidos por la Secretaría de Trabajo. El sector público registró un crecimiento marginal de 736 puestos (0,02%), mientras que el empleo en casas particulares aumentó en 1.352 trabajadores (0,3%). El monotributo incorporó 2.676 nuevos inscriptos, pero los trabajadores autónomos registraron una baja de 3.059 personas (-0,79%). En la medición interanual, el empleo privado registrado acumuló una pérdida de 135.438 puestos de trabajo (-2,16%). El sector público, por su parte, redujo 16.701 empleos en ese período, apenas un 0,49%. La industria manufacturera fue el sector más perjudicado, con una destrucción de 52.341 puestos (-4,5%) en el último año. Le siguieron comercio con 39.154 empleos menos (-3,1%), transporte, almacenamiento y comunicaciones con 13.915 puestos perdidos (-2,69%) e intermediación financiera con 6.924 trabajadores menos (-4,6%). Estos cuatro sectores representan el 49% del empleo asalariado registrado privado, unos 3 millones de trabajadores. Desde diciembre de 2023, el empleo privado registrado cayó 241.176 puestos (-3,78%), el público perdió 79.865 empleos (-2,3%) y el servicio doméstico registró 16.324 puestos menos (-3,52%). Los autónomos mostraron 119 trabajadores menos (-0,03%), mientras el monotributo sumó 160.573 nuevos inscriptos (+7,88%). En paralelo, el salario real promedio del empleo registrado privado cayó 0,9% en junio, tras haber retrocedido 2,9% en mayo. Fue el segundo mes consecutivo de pérdida y, como consecuencia, por primera vez en 20 meses quedó por debajo del nivel de noviembre de 2023, exactamente un 0,6% por debajo de aquel punto de referencia. La evolución salarial mostró fuertes diferencias entre sectores. Encargados de edificio registró una suba real de 5,9%, camioneros 3,1% y construcción y farmacia 2,5% cada uno. En el extremo opuesto, textiles acumuló una pérdida real de 12,6% interanual, metalúrgicos 12,4%, comercio 11% y calzado 10,5%. Las diferencias geográficas también resultaron significativas. En metalmecánica, la mediana salarial de la provincia con mayores remuneraciones es 4,4 veces superior a la de menor salario. En construcción la brecha llega a 3,7 veces y en alimentación a 3,5 veces.