En un contexto de pérdida de poder adquisitivo, el consumo de carne vacuna por habitante se ubicó en 46 kilos anuales en agosto, lo que representa una caída de 9,5% frente al mismo mes de 2025, según datos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA). Se trata del valor más bajo de la serie que inicia en 2005.

La medición surge del promedio móvil de los últimos 12 meses y representa una baja de 4,9 kilos por habitante respecto de agosto del año pasado. En 2025, el indicador se ubicaba en 50,9 kilos anuales. La serie de CICCRA muestra que el consumo de carne vacuna había superado los 60 kilos por persona entre 2005 y 2010.

Entre enero y agosto, el consumo aparente de carne vacuna totalizó 1,377 millones de toneladas res con hueso. La cifra resultó 11,3% inferior a la registrada en los primeros ocho meses de 2025, con una reducción de 175,6 mil toneladas.

En ese período, la producción de carne vacuna descendió 6,8% interanual, hasta 1,944 millones de toneladas. La menor disponibilidad se explicó por la caída de la faena, que acumuló una contracción de 9,9% y alcanzó los 8,13 millones de cabezas.

El informe de CICCRA señaló que la reducción de la oferta para el mercado interno coincidió con un aumento de las exportaciones. Los embarques al exterior crecieron 6,5% interanual durante los primeros ocho meses del año y llegaron a 567,4 mil toneladas res con hueso.

El mercado externo absorbió 29,2% de la producción total de carne vacuna entre enero y agosto, frente al 25,6% que representaba un año antes. En sentido inverso, la participación del consumo interno bajó de 74,4% a 70,8% de la producción.

La entidad vinculó el avance de las exportaciones con la cuota habilitada por EEUU a fines de 2025. Ese destino, junto con Israel, compensó parcialmente las menores ventas a China, que se mantuvo como el principal comprador de carne vacuna argentina.

Los ingresos por las exportaciones de carne vacuna alcanzaron los USD 446,6 millones en julio. El aumento de las cantidades vendidas y la mejora de los precios se tradujeron en una suba de 4,4% mensual y de 34% interanual, equivalente a USD 113,4 millones adicionales.

China concentró el 35,3% de la facturación, con USD 157,6 millones, seguida por Estados Unidos, con el 20,8% (USD 92,8 millones), e Israel, con el 20,1% (USD 89,7 millones). En tanto, Alemania y Países Bajos representaron el 7,2% y el 4,5% de los ingresos, respectivamente, con USD 32,1 millones y USD 20 millones.

En conjunto, los cinco principales destinos concentraron casi 8,8 de cada 10 dólares generados por las exportaciones de carne vacuna.

El precio de los cortes vacunos subió 51,2% en un año

La menor disponibilidad de hacienda también se reflejó en los precios minoristas. De acuerdo con el relevamiento, los cortes vacunos registraron en agosto una suba interanual del 51,2%, por encima del incremento del 33,2% del nivel general de precios.

Por tipo de corte, las mayores variaciones entre agosto de 2025 y el mismo mes de 2026 correspondieron a la carne picada común (+52,7%), el asado (+52,1%), el cuadril (+51,9%), la nalga (+50,0%) y la paleta (+49,0%). En tanto, el precio de la caja de hamburguesas congeladas aumentó 56,6% interanual.

“Los envíos de carne vacuna al mercado interno habrían verificado una contracción de 11,3% anual en los primeros ocho meses del año, dando lugar al significativo aumento del precio relativo de la carne vacuna que venimos analizando en los últimos informes”, remarcó CICCRA.

En la variación mensual, el rubro carnes y derivados aumentó 0,2%. Dentro de este grupo, los cortes vacunos tuvieron un incremento promedio de 0,5%, mientras que el pollo entero registró una baja de 0,5%. En términos interanuales, la carne vacuna se encareció 21,8% más que el pollo.