Un conductor de 46 años, residente de la provincia de Buenos Aires, fue denunciado luego de ser registrado mientras manejaba por la Ruta 2 con una botella de whisky y consumía alcohol durante el trayecto. El video también muestra al hombre reproduciendo una frase que se hizo conocida tras un accidente ocurrido en 2022 en Mar del Plata. En las imágenes se observa al conductor mostrando la botella de whisky que llevaba dentro del vehículo mientras decía: "Mirá lo que tengo". Luego, brindaba junto a su acompañante mientras continuaba manejando. En otro momento del video, ambos gritan "si nos matamos, nos matamos", mientras el vehículo aumentaba su velocidad. El hecho fue denunciado mediante el Sistema de Reporte Vial Ciudadano de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV). A partir de las imágenes, el organismo pudo identificar al responsable y solicitó la suspensión preventiva de su Licencia Nacional de Conducir. La duración de la medida será determinada por la jurisdicción correspondiente. La ANSV destacó la importancia de que este tipo de conductas puedan ser denunciadas por quienes las presencian, especialmente cuando implican un riesgo para otros conductores, pasajeros o peatones. El organismo aclaró que las denuncias son analizadas individualmente y que el envío de una evidencia no implica que la sanción se aplique de manera automática. La frase utilizada en el video remite a un episodio protagonizado por Ignacio Arostegui en Mar del Plata durante 2022. En aquella oportunidad, el joven circulaba alcoholizado a bordo de un Volkswagen Fox gris y fue filmado mientras realizaba maniobras peligrosas. En las imágenes se lo veía acelerar, reírse y circular por momentos a contramano. "Mirá, a contramano, nos matamos", se lo escucha decir durante la grabación. El acompañante, que filmaba la escena, intentaba advertirle sobre el peligro y le pedía que frenara. Sin embargo, el conductor respondió: "Si nos matamos, nos matamos, perro". Poco después, perdió el control del vehículo y chocó contra un cantero y un poste de luz. Tras el accidente, los agentes de Tránsito le realizaron un test de alcoholemia que arrojó 1.03 gramos de alcohol por litro de sangre, superando ampliamente el límite permitido. Arostegui fue imputado por infringir el artículo 193 bis del Código Penal, debido a su participación en una prueba de velocidad que puso en peligro la seguridad pública. Finalmente, evitó llegar a juicio tras realizar pagos por casi 400 mil pesos. Cerca de 200 mil pesos correspondieron a la multa, el acarreo y la estadía del vehículo, mientras que otros 198 mil pesos habían sido abonados anteriormente para reparar los daños ocasionados a la Municipalidad.