El escenario de la actividad petrolera en Tierra del Fuego comienza a transitar una nueva etapa, marcada por la continuidad de las operaciones y, fundamentalmente, por la preservación de puestos de trabajo. Así lo planteó el secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado, Luis Sosa, durante una entrevista con FM La Isla, en la que repasó la situación de Roch, la incorporación de trabajadores a Velitec y los desafíos que todavía quedan por resolver para garantizar la continuidad de la actividad en tierra.
Consultado inicialmente sobre las novedades en torno a Roch, Sosa resumió el escenario de manera directa al señalar que “es así, cortita la situación, la empresa perdió la concesión, pero continuará temporalmente al frente de la operación mientras se desarrolla el proceso licitatorio”.
De acuerdo con la explicación del dirigente sindical, “ellos se quedan por 6 meses en la operación de Roch”, a partir de un contrato o acuerdo establecido por ese período.
Durante esos seis meses, la “empresa continuará operando mientras el Gobierno de la provincia lleva adelante el proceso para definir quién será finalmente el nuevo operador del área”.
Sosa remarcó además que la continuidad de “Roch durante este período permitió llevar tranquilidad a los trabajadores”.
En ese sentido, contó que “el viernes se realizó una reunión en la sede sindical de Río Grande con los trabajadores, donde se respondieron las inquietudes planteadas”.
“Donde hubo preguntas y hubo respuestas, no por darle respuesta por darle respuesta, sino respuestas eficientes de lo que los compañeros tomaron de buena manera”, explicó.
El dirigente destacó que el encuentro permitió “despejar dudas y llevar certezas a los trabajadores frente a un escenario que durante las últimas semanas había generado preocupación por la continuidad laboral. Incluso hizo referencia a algunos cuestionamientos surgidos dentro del propio ámbito laboral”.
“Había un par de supervisores que dicen ‘Ah, porque Roch se va, el sindicato no hace nada’”, relató Sosa, y agregó con dureza que “estamos tapando la boca a toda esa gente que le gusta hablar porque tienen boca y tienen ganas de hablar, nada más”.
Indemnizaciones y continuidad para una parte del personal
Uno de los puntos centrales planteados por Sosa fue la situación de los trabajadores de Roch, que según explicó, la “empresa indemnizará a prácticamente todo su personal, mientras que un grupo reducido permanecerá vinculado a la operación”.
“Lo más importante es que Roch indemniza a toda su gente, salvo 7 u 8 trabajadores”, afirmó.
Esos siete u ocho empleados, precisó, “quedan”, mientras que el “resto de los trabajadores será indemnizado”.
El esquema se completa con la continuidad de Roch durante seis meses y el llamado a licitación por parte del Gobierno provincial.
Según explicó el sindicalista, durante ese período se desarrollará el “proceso para determinar qué empresa quedará finalmente a cargo del área, donde el Gobierno de la provincia llama a licitación y vamos a ver cuál es la empresa que se va a hacer cargo de la zona de Roch”, señaló.
Ante la consulta sobre si la empresa podrá presentarse a la licitación, Sosa fue contundente al señalar que “¿Roch? ¿Cómo que no?”, dijo respecto de la posibilidad de que Roch vuelva a competir por el área tampoco quedó descartada.
El dirigente aclaró que la compañía podrá participar si cumple con las “condiciones establecidas en el pliego licitatorio que estará llevando el Gobierno de la provincia, si tiene suerte y si tiene las condiciones, si arma una UTE, Roch puede participar”, explicó.
De esta manera, la salida de Roch de la concesión no implica necesariamente su exclusión definitiva de la actividad. La empresa continuará operando durante seis meses y, paralelamente, tendrá la posibilidad de presentarse nuevamente si cumple con los requisitos establecidos en la licitación.
Velitec y los 67 o 68 trabajadores que todavía faltan incorporar
Otro de los ejes de la conversación fue la situación de Velitec y la incorporación de trabajadores que todavía no forman parte del plantel.
Sosa precisó que actualmente resta resolver la situación de “67, 68 trabajadores” y que desde el sindicato se “está trabajando para encontrar una alternativa que permita incorporarlos progresivamente”, señaló.
Más adelante, detalló que la empresa cuenta con un esquema de “trabajadores que ya fueron incorporados y que la cifra pendiente se ubica entre 67 y 68 empleados que estamos buscando la fórmula o la forma para que dentro de poco tiempo estén en cuadro dentro del plantel de Velitec”, explicó.
La incorporación no se produciría de manera “inmediata, sino progresivamente”, siguiendo el mecanismo que ya se había aplicado con los últimos ingresos.
“No quiero decir algo, una forma, para que no se preocupe ningún trabajador. Estamos trabajando sobre algo que creo que a los trabajadores les va a servir”, manifestó el dirigente, indicando que el sindicato está trabajando sobre una alternativa que permita resolver la situación sin generar incertidumbre entre los trabajadores.
Y sintetizó la posición del sindicato con una definición clara al sostener que “si les sirve a los trabajadores, nosotros nos quedamos tranquilos”.
En el mismo contexto, Sosa explicó que Velitec realizó un “anuncio relacionado con una estructura de aproximadamente 190 trabajadores, sobre un universo total que, según estimó, se ubica entre 250 y 260 empleados con todos los trabajadores incluidos dentro de la planta”.
A esa estructura también deben sumarse los “trabajadores provenientes de YPF que actualmente se encuentran fuera de convenio o en condición de jerárquicos”.
La operación en tierra continúa, pero queda una inversión millonaria por resolver
Más allá de la continuidad laboral y del proceso de licitación, Sosa identificó un desafío que considera central para el futuro de la actividad como es la “necesidad de construir una planta que permita trasladar el petróleo por vía marítima, es una situación no compleja, pero sí cara, hay que poner un montón de plata”, advirtió.
El problema está directamente relacionado con la logística necesaria para sacar el petróleo. “El petróleo lo tienen que traer por mar, hay que armar una planta”, explicó.
En ese punto, Sosa puso el foco en la capacidad financiera necesaria para llevar adelante la obra y consideró que el “Gobierno provincial no tendría por sí solo los recursos suficientes para afrontar la inversión, no creo que vaya a tener la plata suficiente para poder armar” la planta, sostuvo.
Por ese motivo, planteó la necesidad de incorporar “capital privado mediante una asociación, hay que poner un socio o dos”, afirmó.
Consultado sobre si, a su criterio, un único inversor sería suficiente, Sosa fue categórico al afirmar que “yo diría dos”.
Y agregó que “hoy uno solo no alcanza, lamentablemente”.
La prioridad: preservar cada puesto de trabajo
Sosa volvió sobre un eje que, según remarcó, fue central para el sindicato durante las negociaciones como lo es preservar las fuentes laborales y en este marco sostuvo que “la continuidad de las operaciones representa una buena noticia principalmente para los trabajadores” y sostuvo que desde la “organización sindical se informó a los empleados sobre la situación y se respondió a las dudas planteadas, por lo cual, para los trabajadores del sector le hemos informado, no hemos guardado nada y los compañeros han preguntado todo lo que querían preguntar”, aseguró.
La situación adquiere especial relevancia para Río Grande, donde la continuidad de los puestos laborales vinculados con la actividad petrolera tiene un impacto directo sobre la economía local.





