El concejal de Provincia Grande, Jonatan Bogado, expresó su preocupación por la situación generada en las plantas de Mirgor y enfatizó la necesidad de defender el empleo y la industria fueguina.
Bogado celebró que se haya dictado la conciliación obligatoria y que los trabajadores puedan volver a sus puestos. "Cada puesto de trabajo que se pierde significa una familia que queda en la incertidumbre y una comunidad que recibe el impacto", sostuvo el edil.
El concejal recordó que en mayo de 2025 el pueblo fueguino se movilizó frente al anuncio del Gobierno nacional de reducir los aranceles a productos electrónicos importados. Aquella jornada expresó un fuerte rechazo a una política que pone en riesgo el entramado productivo y miles de puestos de trabajo, según indicó.
Bogado planteó que la defensa de la industria requiere responsabilidad tanto del Estado como de las empresas que desarrollaron sus actividades bajo el régimen de promoción industrial. "Las empresas que durante años se beneficiaron de las condiciones que ofrece nuestra provincia tienen una responsabilidad en nuestro territorio y con sus trabajadores. Los márgenes de ganancia no pueden estar por encima del derecho al trabajo", señaló.
El concejal sostuvo que la situación de Mirgor debe servir como una oportunidad para discutir qué modelo productivo quiere la provincia. "Defender la industria fueguina no es defender un privilegio: es defender producción, empleo, soberanía y futuro. Cada fábrica que funciona sostiene a cientos de familias y moviliza a toda la economía de Río Grande. El trabajo fueguino no se negocia: se defiende", afirmó.





