La causa que investiga la muerte de Tayron Villalba Villegas sumó un nuevo planteo de la familia. La querella presentó un escrito ante la Justicia en el que solicita ampliar la imputación penal a otra médica, avanzar con una serie de medidas de prueba y adecuar la carátula de las actuaciones a homicidio culposo, previsto en el artículo 84 del Código Penal.

El planteo se produce después de que esta semana se conociera el informe preliminar de la autopsia practicada al cuerpo de Tayron. El estudio determinó macroscópicamente que el niño murió por un shock séptico debido a una neumonía, en un cuadro exacerbado por la deshidratación producida por una gastroenteritis.

El dato cobra especial relevancia porque, durante las consultas previas a su muerte, Tayron había sido atendido por el cuadro gastrointestinal, mientras que la neumonía y el posterior shock séptico recién aparecen ahora como elementos centrales para explicar el desenlace.

Uno de los puntos centrales del planteo presentado por el abogado de la familia es el pedido para imputar a otra médica de apellido García. Según sostiene la querella, la profesional aparece como suscriptora electrónica de documentación de la historia clínica correspondiente a la atención de Tayron.

Los abogados argumentan que firmar una historia clínica implica asumir responsabilidad respecto de lo allí asentado y sostienen que existieron deficiencias en el registro de guardia y en la confección de esa documentación. La querella busca ampliar así el universo de profesionales investigados.

A la intervención inicial de la médica Bellottini, que fue la primera en atenderlo en la guardia y que ya se encontraba bajo análisis en la causa, pretende sumar ahora a García, cuya firma electrónica aparece en la historia clínica del niño.

El escrito va más allá de las responsabilidades individuales. La querella pretende reconstruir las condiciones en las que funcionaba Pediatría durante los días en que Tayron fue atendido. Solicita identificar a todos los médicos y enfermeros de guardia los días 19 y 20 de agosto, conocer su modalidad de contratación y antigüedad, cuántos profesionales estaban afectados al sector y cuál era el volumen de pacientes atendidos.

También pide conocer qué insumos para estudios diagnósticos estaban disponibles, los horarios de funcionamiento del laboratorio de guardia y qué determinaciones podían realizarse durante la franja horaria en la que el niño fue atendido.

Reclama además información sobre la cantidad de casos de neumonía, gastroenteritis, deshidratación, sepsis y shock séptico atendidos en Pediatría durante junio, julio y agosto, además de los fallecimientos pediátricos registrados en el hospital durante los últimos dos años.

La querella también solicita los registros de admisión y triage correspondientes a las dos consultas de Tayron, del 19 y 20 de agosto, y las planillas de administración de medicamentos. Pide determinar si la metoclopramida (Reliverán) formaba parte del esquema terapéutico institucional para pacientes pediátricos y cuáles eran sus restricciones de edad o dosificación.

Además reclama una auditoría informática completa de la historia clínica para determinar quién creó, consultó, modificó o suscribió cada registro.

Finalmente, los abogados solicitan que se modifique formalmente la carátula de la causa y se adopte la calificación provisoria de homicidio culposo derivado de una mala práxis médica. El planteo se apoya en que esa figura ya había sido propuesta provisoriamente por el fiscal Martín Bramati en su requerimiento de instrucción del 24 de agosto.

La querella pide ahora que esa calificación quede expresamente reflejada en las actuaciones, sin perjuicio de que pueda modificarse según lo que determinen la autopsia, la historia clínica y las restantes pericias.