El Súper RIGI no pudo ser dictaminado en el plenario de tres comisiones del Senado, pese a que el proyecto había pasado a las firmas. La oposición de último momento provino de aliados del PRO, la UCR y el peronismo disidente, que demandan proteger los insumos nacionales.

El radical bonaerense Maximiliano Abad, el justicialista correntino Carlos Espínola y el jefe del PRO en Misiones, Martín Goerling, exigen ampliar el término "precio/calidad" para no favorecer siempre la importación. Proponen que el valor de productos locales no supere en más de un 15% el precio comparable de la oferta de origen extranjero en igualdad de condiciones.

Al término del encuentro, la jefa libertaria en la Cámara alta, Patricia Bullrich, señaló a los medios acreditados en el Congreso: "Si tiene tanto problema, nos quedamos con el RIGI". Al no tener un guiño desde el Ejecutivo, Bullrich sólo validó los cambios anticipados desde hace días relacionados con el 20% a favor de bienes locales.

También se aceptaron modificaciones que establecen que las inversiones por más de USD 1.000 millones reaseguren la "capacidad de conexión al sistema eléctrico" y un esquema de abastecimiento para cubrir la demanda máxima sin afectar la seguridad del sistema. Lo que sí quedó claro es que el texto, de llegar al recinto, volverá en segunda revisión a Diputados.

La propuesta presentada por los senadores sugiere que la autoridad de aplicación establezca un mecanismo de consulta con entidades empresarias representativas de los sectores productivos para verificar la existencia de proveedores locales con capacidad efectiva. La comparación deberá efectuarse sobre precios equivalentes puestos en destino, considerando todos los costos asociados a la importación y provisión del bien o servicio.

Además de los tres senadores mencionados, la macrista Victoria Huala de La Pampa tampoco avaló hasta el momento lo que quiere el oficialismo. El libertario Agustín Monteverde, titular de la comisión de Presupuesto y Hacienda, leyó las incorporaciones pero cometió el error de decir que el plenario pasaba a cuarto intermedio, pese a la intención de recolectar las firmas de un despacho que no llegará a buen puerto.

Antes de que no se llegara a un dictamen sobre el Súper RIGI, otro plenario analizó la creación de un Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), que apunta a planes desde los USD 12 millones para grandes empresas impulsado por el jefe de la UCR Eduardo Vischi, pero tampoco pudo ser despachado. El encuentro fue accidentado, con acusaciones desde la oposición hacia el oficialismo por no haber conseguido quorum y empujar dos reemplazos de último momento.