El secretario de Gobierno de Río Grande, Gastón Díaz, expresó su preocupación por la caída de la producción petrolera en Tierra del Fuego y su impacto en las arcas municipales. La situación se agravó tras el traspaso de la operación de YPF a Terra ignis, luego de la decisión del gobierno nacional de retirar a la empresa estatal.

Díaz, quien representa al sindicato del petróleo desde hace 25 años en su actividad privada como abogado, recordó que YPF contaba con 500 trabajadores. Tras el retiro de la empresa, se firmó un compromiso de mantener 250 trabajadores, que fueron reincorporados a través de Terra Ignis. Sin embargo, según informó el secretario general del gremio, todavía faltan 65 trabajadores por incorporar.

"Además de la cuestión relacionada a los trabajadores, lo que es muy importante es que realmente se esté trabajando y se esté produciendo, es decir, que se esté produciendo no solamente petróleo, sino también gas", señaló Gastón Díaz. El funcionario destacó que el gas se inyecta en el gasoducto San Martín para su exportación, lo que genera regalías para la provincia y los municipios.

La preocupación del municipio se centra en el impacto financiero que podría generar una menor producción. El 30 de septiembre se presentará el presupuesto municipal, y el 85% de ese presupuesto depende de la coparticipación nacional, la coparticipación provincial y las regalías de hidrocarburos.

"Ya hemos visto una merma en la coparticipación federal por la caída del IVA y de ganancias en el consumo, ya hemos visto una merma y una disminución de la coparticipación provincial por la caída de los ingresos brutos y el impuesto de sellos, que es el que se coparticipa", explicó el secretario de Gobierno. Si a esto se suma una disminución de regalías, el impacto en las finanzas municipales sería significativo.

Díaz recordó que la Carta Orgánica de Río Grande, en su artículo 69, define a la ciudad como hidrocarburífera, por lo que el municipio pondrá palabra ante cualquier disminución de ingresos por regalías. "Si llegara a existir una disminución de los ingresos por regalía, nosotros como municipio de hidrocarburíferos vamos a poner palabra, por supuesto", afirmó.

El funcionario detalló los servicios que el municipio sostiene y que podrían verse afectados. Río Grande se hizo cargo desde el segundo semestre del año pasado de servicios puramente municipales, además de mantener 15 dispositivos de salud que colaboran con la salud pública provincial y que, según Díaz, han evitado el colapso del sistema sanitario local.

Entre los servicios municipales que podrían verse comprometidos se encuentran el agua y la cloaca, que en Río Grande presta el municipio a diferencia de otros lugares donde lo hace la provincia. También está en riesgo el transporte público, que utilizan trabajadores, docentes, estudiantes y jubilados, así como la remediación de calles tras el invierno, el mantenimiento de espacios públicos, la cultura y el deporte.

"Como municipio no tenemos muchas herramientas para intervenir en lo que es la explotación de hidrocarburos. Es una cuestión de competencia de la provincia", reconoció Díaz. Sin embargo, el funcionario explicó que han conversado con el legislador provincial Matías Lapadula para que los planteos en la Legislatura apunten a sostener la producción de petróleo y gas en Tierra del Fuego.