Andrea Ozamiz, secretaria general de AFUDI, advirtió que desde el 1 de octubre entrará en vigencia una nueva normativa de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego que impedirá a los docentes de 70 años continuar en la docencia. La medida fue aprobada por mayoría del Consejo Superior y establece que alcanzar esa edad constituye una causal de cese automático para quienes no tengan otorgado el beneficio prejubilatorio.
"Inmediatamente, de manera automática, dejan de pertenecer a la institución sin derecho a poder reclamar ante la universidad o solicitar alguna situación en particular", explicó Ozamiz. Según la dirigente sindical, la normativa modifica las condiciones de trabajo y debió tratarse en una paritaria docente particular, algo que fue solicitado sin obtener respuesta hasta el momento.
La secretaria general cuestionó que la norma "avasalla normas de jerarquía superior", ya que "la autonomía universitaria no puede ir contra los derechos constitucionales ni convencionales que rigen en nuestro país". Además, señaló que afecta los derechos de adultos mayores protegidos por convenios internacionales.
"Los docentes no es que no quieran jubilarse o que no quieran, sabemos que llega el momento de retiro de la universidad, pero entendemos que tiene que haber una transición cuidada, respetuosa y humana. Nuestros docentes han dado todo a esta universidad, son los que tienen mayor trayectoria y antigüedad", subrayó.
Ozamiz denunció que el tratamiento de la normativa fue una sorpresa y que se trata de "una norma general que estaba completamente armada y muy dirigida hacia una población identificable en la universidad". Además, señaló que no cuenta con dictamen jurídico de asuntos jurídicos de la universidad, "aún cuando afecta derechos subjetivos y esto está establecido así en la ley de procedimiento administrativo nacional".
Entre las irregularidades señaladas, la dirigente indicó que la norma no respeta los derechos gremiales de quienes son autoridades sindicales electas, dejándolos cesantes sin tutela sindical. También mencionó casos de docentes con concursos realizados por la universidad en edad jubilatoria, algunos con dictámenes favorables hasta 2029, que quedarían sin efecto.
"Creemos que es una medida completamente irrazonable. Lo que sí sabemos es que hay que revisarlo, que hay que modificarlo, porque vamos a tener la peor de las situaciones: docentes que se quedan sin ingreso a partir del 1 de octubre, sin jubilación y sin salario", advirtió.
Aunque los datos oficiales no fueron proporcionados por la universidad pese a los pedidos formales, AFUDI pudo reconstruir la información junto con el conjunto de docentes. "En un principio calculamos que eran 14 docentes, varios de esos docentes han renunciado y en este momento tenemos nueve casos de compañeros y compañeras que están siendo afectados por esta normativa", precisó Ozamiz.
Los docentes afectados tienen asignaturas y equipos docentes a cargo en pleno cuatrimestre, lo que implica un cambio brusco para los estudiantes. "Todavía no sabemos quiénes van a ocupar esos lugares", manifestó la secretaria general, quien agregó que la carrera docente establece la cobertura de vacantes por categorías inferiores inmediatas, algo que tampoco está garantizado.
La semana pasada los docentes realizaron un paro con "altísimo acatamiento" por esta situación, que se suma al reclamo nacional por el desfinanciamiento universitario. "Los docentes nos dijeron: no sentimos diferencia entre el trato que estamos recibiendo nosotros en nuestra universidad y lo que pasa con los jubilados todos los miércoles frente al Congreso. A mí eso me resultó muy fuerte", expresó.
Ozamiz destacó que se trata de "compañeros con máxima categoría, dedicación que obtienen financiamientos internacionales y llegar a estos lugares no se ha llegado de un día para el otro". Por eso exigió a la universidad que revise el reglamento y modifique o elimine los artículos lesivos de derechos, garantizando la permanencia hasta obtener el beneficio jubilatorio o cumplir los mandatos gremiales.
"30 años para tener un convenio colectivo de trabajo, hay muchas luchas detrás de todo eso. Esos derechos no nos los regaló nadie", enfatizó. La dirigente confió en que, tras las más de 315 firmas recogidas en apoyo al pedido de modificación y con la sesión de la Comisión de Interpretación y Reglamento prevista para hoy, "la universidad tendrá que entender y darle lugar a la modificación".





