Nidia Benítez, representante sindical de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF), participó de una nueva jornada de paro nacional convocada por el sector universitario en reclamo por el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario y la recomposición salarial. En diálogo con medios locales, la dirigente detalló que los docentes están cobrando un 30 por ciento por debajo de lo que deberían percibir.

"Seguimos en el mismo reclamo, que tiene que ver con el pleno cumplimiento de la ley de financiamiento universitario, que eso garantizaría que las universidades puedan funcionar, es decir, que tengan los recursos para el funcionamiento normal de la universidad, y también lo que es la recomposición de nuestros salarios", explicó Benítez.

La sindicalista reconoció que durante el transcurso del año lograron un aumento de un poco más del 20 por ciento después de varios reclamos, pero aclaró que la brecha salarial se mantiene. "Seguimos estando abajo", remarcó.

Benítez informó que existen distintas instancias judiciales en curso, donde la justicia viene ratificando que la ley está aprobada y, por lo tanto, debe cumplirse, pese a las apelaciones que presenta el gobierno nacional. Paralelamente, el sector atraviesa el debate sobre el presupuesto nacional y lo que le corresponderá a las universidades para el año 2025.

En ese marco, la universidad organizó una actividad con la presencia de la diputada nacional Andrea Freites, integrante de la comisión de presupuesto en la Cámara de Diputados. "Invitamos a todos los diputados. En algunos casos, algunos no se encuentran en la provincia, entonces quedó pendiente la posibilidad de poder realizar otros encuentros", aclaró Benítez.

La representante sindical explicó que la iniciativa responde al mandato de su federación de dialogar con todos los legisladores, independientemente del signo político, para acercarles los problemas que atraviesa la universidad.

Fuga de docentes y deterioro salarial

Benítez confirmó que desde el año pasado se registra una fuga de docentes debido a los bajos salarios. Muchos profesionales que complementaban su actividad principal con la docencia universitaria optaron por dar clases en el nivel terciario o secundario provincial, donde los sueldos son mayores.

"Tenemos muchos profes que son abogados, contadores, ingenieros que tienen su desempeño laboral en otros ámbitos, pero también lo complementan con la docencia. Y, bueno, sí, nos ha pasado que en este, entre el año pasado y este año hemos tenido bastantes renuncias", señaló.

Impacto en la calidad educativa

La dirigente advirtió que el presupuesto previsto para el año que viene es insuficiente y que las autoridades universitarias ya anticipan que no alcanzará. Esta situación afecta directamente la calidad educativa, principalmente en los primeros años de las carreras.

"Si tenemos un docente frente a un curso con 130 alumnos, como nos está pasando en los primeros años, la verdad que es difícil sostener la permanencia de los estudiantes", ejemplificó Benítez. La deserción estudiantil, que tiene múltiples factores como la formación previa, las cuestiones económicas y sociales, se agrava cuando no hay equipos docentes que puedan acompañar y contener a los estudiantes durante el ingreso a la universidad.

Finalmente, Benítez alertó sobre situaciones críticas que atraviesan los estudiantes: "Nos está pasando que estudiantes nos dicen, hoy no voy a ir a clases, porque no tengo para colectivo". Según la sindicalista, las becas que pueden brindar las universidades y las becas Progresar a nivel nacional no alcanzan a cubrir lo que necesitan los estudiantes para continuar sus estudios.