El intento de rapto de una niña de 12 años en las inmediaciones del Colegio Integral de Educación Ushuaia (CIEU) estuvo precedido por una serie de denuncias familiares por presunto grooming, contactos reiterados a través de redes sociales y amenazas dirigidas al entorno escolar de la menor.

Según una reconstrucción publicada por la periodista Sol Agusti para el diario La Nación, la familia había presentado al menos tres denuncias desde fines de 2025, varios meses antes de que Francisco Álvarez Ruiz, de 23 años, viajara desde Buenos Aires hasta Ushuaia y se presentara en el establecimiento educativo.

De acuerdo con la información difundida por el medio nacional, el acusado habría utilizado hasta cinco perfiles diferentes para evitar los bloqueos y mantener el contacto con la niña. Con el paso del tiempo, el acoso también se habría extendido a personas de su entorno.

 

Las denuncias comenzaron a fines de 2025

La primera presentación judicial fue realizada por la familia hacia fines del año pasado, cuando se detectaron conversaciones inapropiadas entre el hombre y la menor a través de plataformas digitales.

El fiscal de Ushuaia Nicolás Barone confirmó a La Nación que el padre había denunciado una situación de presunto grooming vinculada con Discord, una plataforma de comunicación mediante mensajes, llamadas y videollamadas, muy utilizada por comunidades de videojuegos.

Sin embargo, los contactos no habrían terminado allí.

Entre junio y julio de este año, la familia realizó una nueva presentación luego de que la niña comenzara a recibir mensajes a través de Instagram.

Posteriormente, a fines de agosto, se radicó una tercera denuncia, cuando el acusado presuntamente comenzó a incorporarse a grupos y redes vinculados con el establecimiento educativo al que asistía la menor.

La investigación también detectó amenazas dirigidas a compañeros de la niña, situación que dio lugar a otra de las causas judiciales que finalmente fueron unificadas.

 

Del acoso digital al intento de rapto

La situación alcanzó su punto más grave el lunes 2 de noviembre, cuando Álvarez Ruiz se presentó en las inmediaciones del colegio CIEU, minutos antes del ingreso del turno tarde.

Según la reconstrucción del caso, el hombre identificó a la niña cuando regresaba al establecimiento junto con otros estudiantes e intentó sujetarla por la fuerza.

La menor consiguió escapar gracias a la intervención de sus compañeros y corrió hacia el colegio para ponerse a resguardo.

El acusado la siguió hasta el establecimiento y comenzó a patear una de las puertas de acceso, hasta romper un panel de vidrio mientras intentaba ingresar al edificio.

La Policía intervino tras ser alertada por las autoridades escolares y concretó su detención en el lugar.

uno de los aspectos que sorprendió a los investigadores fue que el hombre finalmente viajara desde Buenos Aires hasta Ushuaia para intentar encontrarse personalmente con la niña, después de los antecedentes de acoso denunciados por su familia.

 

La investigación y los elementos secuestrados

Tras su detención, el acusado fue indagado por el juez de Instrucción Federico Vidal y se negó a declarar.

Su defensa solicitó la excarcelación, pero el pedido fue rechazado por la existencia de riesgos procesales.

Además, la Justicia ordenó un allanamiento en la habitación que había alquilado durante su estadía en Ushuaia, donde se secuestraron dispositivos electrónicos para su análisis.

También se dispuso una evaluación psiquiátrica y la recepción de testimonios de menores que habrían mantenido algún tipo de interacción con el acusado.

 

La Justicia declaró inimputable al acusado

El caso tuvo posteriormente una resolución judicial. El Juzgado de Instrucción Nº 3 declaró inimputable a Álvarez Ruiz, luego de que una evaluación interdisciplinaria determinara que, al momento de los hechos, presentaba un padecimiento de salud mental que le impedía comprender la criminalidad de sus actos o dirigir sus acciones.

La decisión comprendió las tres investigaciones unificadas, vinculadas con grooming, amenazas, tentativa de rapto y daños.

Aunque el Juzgado consideró acreditados los hechos y la participación del acusado, resolvió su sobreseimiento por inimputabilidad, conforme al artículo 34, inciso 1º, del Código Penal.

Asimismo, ordenó su internación en el Servicio de Salud Mental del Hospital Regional Ushuaia, bajo custodia policial, debido al riesgo cierto e inminente que los profesionales forenses determinaron para sí mismo y para terceros.

La medida permanecerá vigente hasta que se establezcan las condiciones para su alta.

La reconstrucción de los antecedentes permite dimensionar que lo ocurrido frente al colegio CIEU no fue un episodio aislado, sino el desenlace de una situación de acoso que la familia venía denunciando desde meses atrás.

Las presentaciones judiciales, la utilización de diferentes perfiles digitales y las amenazas dirigidas al entorno escolar forman parte de los antecedentes que precedieron al intento de rapto.

Sin embargo, la información difundida hasta el momento no permite establecer qué medidas concretas se adoptaron después de cada denuncia ni cuáles estaban vigentes cuando el acusado llegó a Ushuaia.

La sucesión de presentaciones deja así un aspecto pendiente de esclarecer: qué actuaciones se realizaron durante los meses anteriores al episodio ocurrido frente al establecimiento educativo.