El Ministerio de Trabajo y Empleo de Tierra del Fuego dictó de oficio la conciliación obligatoria ante el conflicto desatado por el anuncio de más de 300 despidos en el Grupo Mirgor. La ministra Sonia Castiglione confirmó la medida y convocó a la empresa y a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) a una primera audiencia para este miércoles a las 13 horas.
La funcionaria explicó que la decisión fue adoptada luego de que el Ministerio tomara conocimiento de la situación a través de una presentación realizada por la UOM y ante la magnitud del conflicto. La conciliación abrió formalmente un período de 15 días para que las partes negocien bajo el ámbito de la autoridad laboral provincial, con los despidos retrotraídos y los puestos de trabajo bajo protección.
Castiglione aclaró que no existe una necesidad de confirmación formal de asistencia por parte de las partes, aunque consideró que tanto la empresa como el gremio tienen interés en concurrir. "Entiendo de que en esta situación ambas partes están más que interesadas en acudir a esta audiencia y empezar un diálogo que por lo menos empiece a tener algún ribete de solución para esta decisión intempestiva de la empresa", señaló.
La ministra detalló que la conciliación obligatoria implica una convocatoria formal de la autoridad laboral y que, en caso de inasistencia, la parte que no concurra debe justificarla mediante un escrito. Si esto no ocurre, se generan nuevas convocatorias y comienzan actuaciones para sancionar. Sin embargo, remarcó que la ausencia no implica que se abandone el proceso.
Respecto al alcance de la medida, Castiglione enfatizó su carácter protectorio: "Es una forma de realmente proteger al trabajador en el sentido de que si esta discusión o si esta audiencia se da sin el marco de la conciliación obligatoria, el trabajador está despedido, en cambio con la conciliación obligatoria se retrotrae la situación hasta antes del despido y, digamos, el trabajador no está despedido".
La funcionaria indicó que la UOM había solicitado la intervención del Ministerio, pero no específicamente la conciliación obligatoria. Fue la autoridad laboral la que decidió avanzar de oficio después de analizar el escenario, considerando el número de trabajadores afectados y lo que describió como "lo confuso que ha sido los motivos que esgrimió la empresa". Castiglione solicitó a ambas partes que mantengan una dinámica de diálogo franca para solucionar el tema.





