El Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación Fueguina (SUTEF) oficializó la convocatoria a una marcha provincial para el miércoles 2 de septiembre. La medida se produce luego de un mes ininterrumpido de acampe frente a las sedes de Gobierno y con un paro total de actividades que transita su quinta semana. El sindicato exige a la Legislatura provincial la apertura inmediata de una sesión especial que trate el presupuesto y la inversión educativa.

La resolución se anunció desde el acampe montado en las inmediaciones de la Casa de Gobierno. El secretario general de SUTEF, Horacio Catena, se dirigió a las bases para detallar el estado de situación y resaltar los apoyos institucionales obtenidos. El dirigente destacó especialmente el pronunciamiento del Concejo Deliberante de Tolhuin, que requirió formalmente al Ejecutivo provincial que avance en un canal de negociación formal y solicitó a la Comisión 4 de la Legislatura que abra una instancia de mediación institucional.

Catena expresó que "el momento político que vive nuestro país, con la tremenda situación que tiene la provincia, exige decisiones como la del Concejo Deliberante de Tolhuin". El órgano comunal solicitó que se destrabaran partidas presupuestarias para la educación pública, hecho que el secretario general calificó como un hito dentro de las luchas gremiales del sector docente en la provincia.

En cuanto a las negociaciones directas, la conducción sindical mantiene una postura de prudencia. Aunque desde el entorno gubernamental trascendió la posibilidad de una convocatoria inminente a la mesa paritaria, Catena ratificó la vocación de diálogo pero dejó en claro que cualquier acercamiento debe ir acompañado de una decisión política real respaldada por el presupuesto correspondiente. "Nosotros estamos pidiendo trabajar permanentemente, porque más allá de que tienen que tomar una decisión política, que es de donde van a salir las partidas que van a engrosar los fondos para recomponer el salario docente y arreglar las escuelas, hay que poder sentarse a ver cómo se resuelve", aseveró. El dirigente fue enfático al sentenciar que la crisis educativa "se resuelve con plata, no sin plata".

Uno de los puntos más álgidos del conflicto son las sanciones económicas impuestas por las autoridades provinciales. La docencia argumenta que la medida de fuerza es el resultado directo de un año y medio de cierres paritarios unilaterales mediante decretos. Ante el reclamo salarial, la respuesta oficial consistió en la aplicación de descuentos sobre haberes, método que el gremio califica como "un intento de aleccionar y doblegar la protesta social".

Catena recordó la historia de resistencia del sector y advirtió que "ese método aleccionador ya lo conocemos y hace más de seis años le dijimos al método Bertone nunca más". Descartó que la conciliación obligatoria sugerida por ciertos sectores del Poder Legislativo pueda frenar la determinación del conjunto de los trabajadores. "Pueden sacar todos los decretos que quieran, pueden hacerle caso a Villegas y dictar la conciliación obligatoria, pero este conflicto se resuelve de una sola manera: con una propuesta que le dé dignidad al salario docente y que se nos devuelva hasta el último peso descontado hasta el momento, y que no se toque un solo peso de nuestra huelga", afirmó.

El análisis político formulado desde la conducción gremial encuadra la huelga fueguina dentro de un complejo panorama macroeconómico marcado por el ajuste fiscal. Catena apuntó contra el contexto nacional al señalar que se está luchando "en el marco de un gobierno nacional que ajusta, que estigmatiza, que nos golpea, que nos quiere declarar esenciales y que nos desfinancia". También cuestionó la postura de las autoridades locales por actuar "en el marco de un gobierno provincial que no se anima a tocar los intereses que ese gobierno nacional defiende en la provincia".

El dirigente sindical instó al Gobernador a tener "el coraje de afectar los intereses económicos necesarios para dignificar el salario de maestros y profesores, y destinar infraestructura a escuelas y jardines". Responsabilizó directamente a las autoridades gubernamentales y a los legisladores por la solución del conflicto, recordando el desgaste que sufrieron gestiones anteriores como las de Manfredotti, Colazo, Ríos y Bertone tras enfrentarse al sector docente.