Un proyecto de ley presentado en el Congreso de la Nación propone declarar a las Islas Malvinas como Símbolo Nacional, con el objetivo de reforzar su presencia permanente en la vida institucional del país y sostener la reivindicación argentina sobre el archipiélago.

La iniciativa cuenta con la firma de 102 diputadas y diputados nacionales pertenecientes a distintos espacios políticos y de diferentes provincias y regiones del país, entre ellos la legisladora fueguina Andrea Freites. Sus autores plantean que esa amplitud representa, en sí misma, una expresión del consenso que existe alrededor de la Cuestión Malvinas.

El proyecto establece que la declaración alcance no solamente a las Islas Malvinas, sino también a Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, como una reafirmación de los derechos argentinos políticos, territoriales, históricos, jurídicos, económicos y sociales.

Un nuevo símbolo nacional

De aprobarse, la representación oficial del nuevo Símbolo Nacional será el mapa de las Islas Malvinas aprobado y publicado por el Instituto Geográfico Nacional, acompañado por la inscripción “Las Malvinas son argentinas”. El proyecto permite adaptaciones gráficas según el soporte, pero establece que deberá respetarse la figura del archipiélago.

La propuesta apunta además a que el símbolo tenga una presencia cotidiana y visible. Su exhibición sería obligatoria en edificios y dependencias del Estado nacional, embajadas y consulados argentinos, establecimientos educativos de jurisdicción nacional, buques y aeronaves de bandera argentina afectados al transporte, y medios de transporte público de jurisdicción nacional.

También se contempla una presencia específica en aeropuertos y terminales aéreas, donde debería instalarse el símbolo en los sectores de arribos, partidas y hall central, con dimensiones que garanticen su visibilidad.

Malvinas también en pasaportes y plataformas digitales

El proyecto busca llevar la iniciativa más allá de los espacios físicos. Entre sus disposiciones se establece que el Símbolo Nacional sea incorporado en el frente y/o dorso de los pasaportes argentinos, junto con un código QR en una de sus páginas internas. También debería formar parte de los sitios web, documentos electrónicos y demás comunicaciones institucionales digitales de los organismos nacionales.

El QR tendría una función educativa y de acceso a información oficial. Según el proyecto, debería conducir a un sitio administrado por la autoridad de aplicación que reúna, entre otros contenidos, la historia de la usurpación de 1833, cartografía oficial, documentos históricos y diplomáticos, la Resolución 2065 de Naciones Unidas, testimonios de veteranos y familiares de los caídos y los fundamentos jurídicos del reclamo argentino.

Una referencia específica a la inteligencia artificial

Uno de los aspectos más novedosos de la iniciativa es la incorporación de una disposición vinculada con los sistemas de inteligencia artificial utilizados por el Estado nacional.

El proyecto plantea que las herramientas de IA desarrolladas, contratadas, adquiridas o utilizadas por organismos públicos incorporen la cartografía oficial bicontinental argentina y las denominaciones oficiales de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur en los mapas, textos y materiales institucionales que generen o procesen.

Los fundamentos sostienen que esta previsión busca evitar que herramientas tecnológicas utilizadas por el propio Estado reproduzcan representaciones o denominaciones que contradigan la posición argentina.

La propuesta también contempla el control de los servicios de cartografía digital, geolocalización, navegación y mapas interactivos que se ofrezcan o utilicen en el territorio nacional. La autoridad de aplicación debería relevar periódicamente la manera en que estas plataformas representan y denominan los territorios y requerir rectificaciones cuando se aparten de la cartografía y toponimia oficial argentina.

Un sello voluntario para empresas y organizaciones

El proyecto no limita su alcance al Estado. También propone crear el sello “Empresa/Organización comprometida con la Memoria y la Soberanía Nacional”, destinado a empresas, asociaciones, clubes deportivos, federaciones, ONG y otras organizaciones privadas que voluntariamente adhieran a la iniciativa.

La adhesión sería gratuita y no generaría obligaciones ni sanciones para quienes decidan no participar. El objetivo sería reconocer a aquellas organizaciones que incorporen el símbolo en sus establecimientos, productos, servicios o comunicaciones institucionales.

Una causa presentada como política de Estado

Los fundamentos del proyecto remarcan que la reivindicación de la soberanía sobre Malvinas atraviesa diferentes gobiernos y espacios políticos y que está expresamente contemplada en la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional, que establece que la recuperación de los territorios y el ejercicio pleno de la soberanía constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino.

En ese sentido, los autores sostienen que declarar a Malvinas Símbolo Nacional no pretende sumar simplemente un nuevo emblema, sino hacer visible de manera permanente la causa Malvinas en la vida institucional argentina.

El proyecto también destaca el valor de la memoria de los 649 argentinos fallecidos durante el conflicto de 1982 y de quienes murieron posteriormente como consecuencia de su participación en la guerra. La iniciativa plantea que la presencia cotidiana del símbolo contribuya a mantener viva esa memoria y transmitirla a las nuevas generaciones.

Tierra del Fuego, una referencia particular

El texto dedica además un apartado específico a Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, al señalar la particular vinculación de la provincia con los territorios comprendidos en el proyecto.

Los fundamentos recuerdan que, conforme a la Ley 23.775, dentro del territorio provincial se encuentran comprendidas las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes.

El proyecto aclara, además, que al tratarse de un Símbolo Nacional no sería necesaria una adhesión provincial para que la declaración tenga vigencia. No obstante, establece que las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios deberán dictar, dentro de sus competencias, las normas necesarias para garantizar su cumplimiento en los ámbitos bajo jurisdicción local.

Los 102 firmantes, como señal política

Uno de los elementos que los impulsores remarcan es precisamente la cantidad y diversidad de firmas que acompañan la iniciativa. El proyecto sostiene que las 102 adhesiones de diputados de diferentes espacios políticos constituyen una demostración del carácter transversal que sus autores atribuyen a la causa Malvinas.

“Malvinas no divide a los argentinos, sino que los reúne”, plantea el documento, al presentar la iniciativa como una expresión de consenso por encima de las diferencias partidarias.

De esta manera, el Congreso deberá debatir una propuesta que busca convertir a la imagen de las Islas Malvinas en un símbolo de presencia permanente del reclamo soberano argentino: en las instituciones, en las escuelas, en los documentos oficiales, en las nuevas tecnologías y también en la vida cotidiana del país.

Redacción Crítica Sur