Los talleres realizados durante el fin de semana en Andorra reunieron a habitantes de los barrios altos e instituciones para transformar el diagnóstico de riesgo en propuestas concretas. El trabajo se concentró en accesos, prevención y convivencia con el bosque, con la intención de replicarlo luego en otras localidades.
L
a segunda etapa del proyecto de prevención en la cuenca alta de Ushuaia se desarrolló el sábado y domingo en el Quincho Borrego. Después de una primera instancia dedicada a identificar riesgos y características del territorio, los encuentros avanzaron sobre las acciones que podrían aplicarse en zonas donde las viviendas mantienen un contacto directo con el bosque.
El subsecretario de Manejo del Fuego de Tierra del Fuego, Rodrigo Cía, había explicado que el objetivo era dejar atrás el diagnóstico para comenzar a trabajar sobre medidas concretas. “La primera etapa fue de diagnóstico y en esta etapa se va a trabajar dando acciones concretas”, señaló. La iniciativa cuenta con financiamiento del Fondo Verde para el Clima, administración de la FAO y coordinación técnica del CIEFAP.
El relevamiento previo permitió conocer cómo perciben los habitantes el riesgo de incendio, qué relación mantienen con el ambiente forestal y cuáles son los sectores que podrían presentar dificultades de acceso durante una emergencia. Por esa cercanía con el bosque, el trabajo consideró prioritario todo el sector alto de la ciudad. “Todas las zonas altas para nosotros son zona de aplicación, zona de prevención, zona de peligro y zona de riesgo, porque estamos justamente lindando con el bosque”, sostuvo Cía. Los resultados del proceso servirán además para avanzar en una zonificación que permita determinar dónde será necesario concentrar las futuras intervenciones.
Durante esta segunda etapa se incorporaron los aportes de vecinos y organismos con conocimiento directo del territorio. El objetivo fue combinar esa experiencia con la mirada técnica antes de decidir qué acciones podrán ejecutarse. “La idea es que en conjunto podamos ponernos de acuerdo y ver cuáles son las acciones que vamos a realizar en terreno”, explicó el funcionario.
Otro de los puntos analizados fue la accesibilidad. Manejo del Fuego viene revisando junto con diferentes instituciones los sectores donde podría resultar complejo ingresar ante un incendio, tanto en áreas próximas al bosque como en zonas vinculadas con Parques Nacionales y sectores fronterizos.
El trabajo se complementa con la coordinación que la Provincia mantiene con organismos de Chile. Durante el año hubo intercambios con Protección Civil y con la Corporación Nacional Forestal para compartir metodologías y capacidades de respuesta. Cía remarcó la importancia de esa articulación porque “hay emergencias que no van a tocar fronteras”.
La experiencia desarrollada en Ushuaia fue planteada como un primer paso para extender el modelo a Tolhuin, Río Grande y otras comunidades con una relación similar entre áreas pobladas y bosque. Con los resultados del diagnóstico y de los talleres, la próxima instancia será precisar la zonificación y determinar qué medidas preventivas podrán trasladarse efectivamente al territorio.





