La legisladora provincial de La Libertad Avanza, Natalia Gracianía, cuestionó que transcurrido más de un mes de paro docente en la educación pública el problema siga sin resolverse, y criticó el rol preponderante que hoy tiene un secretario gremial para dictaminar cuando hay clase y cuando no, a punto tal de "sugerir" que directamente el gobierno coloque al titular del SUTEF como Ministro de Educación en reemplazo de Pablo López Silva.

"Ya tenemos más de un mes prácticamente de paro y no sabemos cómo va a terminar esta situación. Se ha llegado a un punto donde la verdad es que no sabemos cómo van a resolver esta situación las partes involucradas, que es el Gobierno de la provincia a través del Ministerio de Educación y el gremio docente SUTEF, que es el único que interviene hoy en paritarias”, afirmó la parlamentaria vía "El Cronista Urbano" por Radio Provincia.

En ese marco, Gracianía consideró que el conflicto alcanzó “un punto de no retorno” y remarcó que el principal impacto recae sobre los alumnos que no están pudiendo asistir regularmente a las escuelas.

“La situación llega a un punto de no retorno, entonces la verdad es que el impacto que esto está teniendo en los estudiantes es fuertísimo. Mientras se hacen medidas de fuerza, los estudiantes tienen que estar en las aulas y tiene que haber un mínimo de docentes dando clases”, emplazó.

En este sentido la libertaria apuntó abiertamente contra el secretario del SUTEF sindicándolo como uno de los actores principales de la situación por la que se atraviesa, y cuestionó el hecho de que, en la práctica, las decisiones sobre la continuidad de las clases hayan quedado, según su interpretación, en manos de este dirigente sindical.

“No podemos naturalizar esta situación donde el que decide cuándo hay clases y cuándo no es Horacio Catena", lanzó.

La legisladora también apuntó directamente contra el ministro de Educación, Pablo López Silva, al considerar que el Ejecutivo provincial dispone de herramientas legales para intervenir frente a la extensión de las medidas de fuerza.

Según Gracianía, “tienen además en las leyes la posibilidad también de exigir el cumplimiento de un mínimo de prestaciones y tampoco lo aplican. Entonces acá hay una decisión de dejar que el conflicto escale. Total, a los estudiantes no los representa nadie, a las familias, parece que en realidad la educación, que es un derecho fundamental que está respaldado por nuestra Constitución provincial, el Gobierno de la provincia no piensa cumplirlo".

En ese sentido, sostuvo que tanto el Ejecutivo como el sindicato tienen responsabilidad en la situación actual y reclamó que se encuentre una solución antes de que el conflicto continúe afectando el calendario escolar.

"No puede ser que finalmente sea Horacio Catena el que diga cuándo los estudiantes de Tierra del Fuego van a tener clases o cuándo no. Que el gobierno lo cambie a López Silva por Horacio Catena y ya institucionalizamos que el ministro de Educación es Horacio Catena. Ambas partes han llevado este conflicto al punto que lo llevaron, y son los responsables de la debacle que tenemos educativa en Tierra del Fuego", sentenció lapidariamente.