Un estudio del Banco Provincia reveló que 9 de cada 10 jóvenes argentinos de entre 18 y 21 años ingresan al sistema financiero en situación de mora antes de conseguir un empleo registrado. El informe advirtió sobre un cambio en la forma en que las nuevas generaciones se incorporan al crédito, que dejó de estar asociado a ingresos estables.

Los datos muestran un fuerte deterioro en la situación crediticia de los más jóvenes. Mientras la irregularidad del crédito de los hogares alcanzó el 12,1% en abril, entre las personas de 18 a 21 años la mora escaló al 39,3%, casi el doble que un año atrás. En el caso de quienes acceden a financiamiento mediante fintech, la cifra trepa al 43,4%.

Actualmente, unas 311.570 personas de ese rango etario mantienen créditos activos. El informe advirtió que el 37,4% de quienes ingresaron al sistema financiero durante 2025 cayó rápidamente en mora, lo que representa alrededor de 123 mil jóvenes que pasaron de la inclusión a la exclusión financiera en pocos meses.

El Banco Provincia señaló que el 92% de los jóvenes que entraron en mora no tiene empleo registrado en relación de dependencia, mientras que el 90% tampoco registra actividad independiente formal. Este dato expone la fragilidad del mercado laboral juvenil.

Un informe del Centro de Innovación de las y los Trabajadores (CITRA) indicó que casi la mitad de los jóvenes atraviesa situaciones de inestabilidad laboral y que más de la mitad de las nuevas inserciones laborales son precarias, un escenario que empuja a muchos a recurrir al crédito para afrontar gastos cotidianos.

Según el trabajo, comenzar la vida adulta con un historial crediticio deteriorado puede dificultar el acceso a futuros préstamos, obtener mejores condiciones de financiamiento e incluso concretar proyectos como alquilar una vivienda.