Tierra del Fuego registró 3.431 casos de diarrea aguda hasta la semana epidemiológica 35 de 2026, según se informó en el último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) confeccionado por el Ministerio de Salud. La cifra representa una disminución del 32% respecto del mismo período de 2025, cuando se habían contabilizado 5.105 casos en la provincia.

 

El informe señala que las notificaciones muestran una tendencia decreciente desde la semana 32 a la 35,  luego del comportamiento registrado durante las semanas anteriores. La distribución por localidad es la siguiente: Ushuaia concentró 2.393 casos, frente a los 2.690 registrados durante el mismo período del año pasado, lo que implica una reducción interanual del 11%.

 

En Río Grande, en tanto, se contabilizaron 920 casos, contra 2.196 en 2025. De esta manera, la ciudad presentó una caída del 58%, la mayor disminución porcentual entre las localidades fueguinas relevadas. Por su parte, Tolhuin registró 118 casos, frente a los 217 del mismo período del año anterior, con una reducción del 46%.

 

En términos provinciales, el descenso llevó el acumulado de 5.105 casos en 2025 a los actuales 3.431, de acuerdo con la información epidemiológica difundida.

 

DIARREA AGUDA: SINTOMAS

Las enfermedades diarreicas pueden estar provocadas por distintos virus, bacterias o parásitos y se caracterizan principalmente por la aparición de deposiciones blandas o líquidas con una frecuencia mayor a la habitual. También pueden presentarse dolor o cólicos abdominales, náuseas, vómitos y fiebre.

 

Asociado a estos cuadros se encuentra la deshidratación, especialmente en bebés, niños pequeños, adultos mayores y personas con determinadas enfermedades de base. Por ese motivo, ante un cuadro de diarrea resulta fundamental mantener una adecuada ingesta de líquidos y consultar con un profesional de la salud, especialmente cuando los síntomas son intensos o persisten.

 

RECOMENDACIONES PARA PREVENIR CONTAGIOS

Es primordial extremar las medidas de higiene y manipulación de alimentos para reducir la transmisión de los agentes que provocan diarrea. Lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón, especialmente después de ir al baño, cambiar pañales y antes de preparar o consumir alimentos.

-Consumir agua segura para beber, cocinar y lavar frutas y verduras

-Lavar cuidadosamente frutas y verduras antes de consumirlas.

-Cocinar completamente los alimentos, especialmente las carnes.

-Evitar la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocidos.

-Mantener los alimentos refrigerados y correctamente protegidos.

-No consumir alimentos cuya elaboración o conservación no ofrezca condiciones adecuadas de higiene.

-Mantener una correcta higiene de mamaderas y elementos utilizados por bebés.

 

Ante la aparición de diarrea, se recomienda aumentar la ingesta de líquidos para prevenir la deshidratación y consultar a un centro de salud, especialmente cuando se trata de bebés o niños pequeños. En los lactantes, además, se aconseja no interrumpir la lactancia materna.

 

Se debe prestar especial atención a signos de alarma como sangre en las deposiciones, vómitos persistentes, fiebre, dolor abdominal intenso, disminución marcada de la cantidad de orina, sed intensa, sequedad de boca, mareos o decaimiento, ya que pueden indicar complicaciones o deshidratación y requieren evaluación médica.