El presidente Javier Milei replicó en su cuenta de X un mensaje del congresista estadounidense Carlos Antonio Giménez, del Partido Republicano, en el que el legislador de origen cubanoestadounidense formuló duras acusaciones contra el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
Giménez compartió un video en el que Lula cuestiona al secretario de Estado Marco Rubio, describiéndolo como "un anti-latinoamericano o un latinoamericano frustrado", y señalando que el funcionario norteamericano odia a Cuba, Colombia y Brasil debido a sus orígenes familiares. El congresista acompañó el video calificando al mandatario brasileño de "delincuente" y "puerco", atribuyendo sus declaraciones a "sus jefes en la dictadura castrocomunista" y afirmando que "los brasileños se merecen mucho más".
Adicionalmente, Milei amplificó un mensaje del sitio brasileño Meio Independiente que citaba otras expresiones de Giménez, quien describió a Lula como "corrupto y criminal que destruyó Brasil" y lo acusó de apoyar "todas las dictaduras comunistas del hemisferio", exigiendo que "rinda cuentas".
Esta nueva referencia del mandatario argentino se produce en el marco de la mayor crisis diplomática entre Argentina y Brasil de las últimas cuatro décadas. La tensión se intensificó tras la participación de Milei en el lanzamiento de la candidatura de Flávio Bolsonaro en San Pablo, donde calificó a Lula como "ladrón", "presidiario" y "corrupto", y llamó a frenar a "la basura socialista" en las elecciones de octubre. En ese acto también insultó al ministro de la Corte Suprema brasileña, Alexandre de Moraes.
Como respuesta, el Gobierno de Brasil retiró a su embajador en Argentina y rebajó formalmente las relaciones diplomáticas al rango de encargados de negocios. El embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, fue llamado a Buenos Aires, dejando la representación a cargo de María Emilia Cortés. Brasil justificó la medida considerando que los agravios constituyen un hecho de gravedad, agravado por la falta de rectificación del Gobierno argentino.
La Cancillería argentina, a través del canciller Pablo Quirno, se negó a pedir disculpas y atribuyó la escalada a "diferencias ideológicas". Según la postura oficial, la decisión de profundizar el conflicto fue adoptada por Lula y aísla aún más a Brasil en la región. El domingo pasado, en una entrevista con La Nación +, Milei reafirmó sus críticas al insistir en que Lula "no fue declarado inocente, sino liberado por una falla administrativa" y se autodenominó "cruzado de las ideas de la libertad".





